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El poder de la palabra

Jiménez Losantos se ha convertido en un esperpento -es un especialista en la materia, escribió su tesis sobre Valle-Inclán- de sí mismo y estoy dispuesto a debatirlo con quien fuere. Este sujeto que detesta e insulta de manera contumaz a la izquierda española desde las ondas de la COPE, con la aquiescencia plena de la Conferencia Episcopal [le acaban de renovar el contrato, junto a César Vidal -otro que tal baila- hasta junio de 2.008], tiene un pasado del que debe estar arrepentido y que... supongo, le habrá sido perdonado por quienes tienen el poder delegado en la tierra para estas cosas.
Hay que reconocer que se ha convertido en un referente de la radiodifusión y del periodismo en España. No hay dudas, su índice de audiencia así lo demuestra y por eso es merecedor este año del premio "El micrófono de oro". Este hombre, que ataca a Gallardón y a Rajoy por ser demasiado blandos (¡vamos!, casi de izquierdas a su lado) y que se ha convertido en el Cid Campeador que espolea a la ultraderecha española contra los rojos, tiene, como mucha gente sabe, un pasado oscuro: más bien rojo sucio, diría yo. Jiménez Losantos fue militante de partidos de izquierda. Sus cambios de chaqueta -ha utilizado muchas, como se verá- hasta llegar a la derecha más recalcitrante, supone recorrer todo el arco ideológico español en un tiempo record. De la esquina izquierda a la extrema derecha de una tacada: en tres décadas.
Fue militante del Partido Socialista Unificado de Cataluña (partido de ideología comunista catalán federado al Partido Comunista de España), de la Organización Comunista de España Bandera Roja, y de grupos artísticos de extrema izquierda como el "Grupo de Trama" (1973-1978), dónde, junto con los pintores José Manuel Broto, Xavier Grau, Javier Rubio y Gonzalo Tena escribían sobre las bondades políticas del marxismo maoísta y del psicoanálisis lacaniano.
Obtuvo en 1979, el Primer Premio de Ensayo "El Viejo Topo" (una de las revistas punteras del pensamiento de izquierdas de la época); llegó a ser militante del Partido Socialista de Aragón; se presentó como candidato en Cataluña del PSA de Alejandro Rojas Marcos. Fue articulista en "El País" (sí, he dicho en "El País", en el del grupo PRISA, ese que ahora odia a reventar), en "Diario 16" (donde lo introdujo Sánchez Dragó, otro que tal se menea, y que, hace tres días, ha estrenado trabajo: locutor del diario de noche de Telemadrid), en "ABC" (al que pretende ahora cargarse con la ayuda de Pedro J. Ramírez y del polifacético académico, periodista y editor Luís María Anson sólo por llevarse los ingresos que da la venta de prensa conservadora) y, ahora, en "El Mundo", aparte de ser locutor de la COPE, editor de los periódicos digitales "La ilustración Liberal" y "Libertad digital", entre otras tareas... En fin, un sujeto al que habría que poner en cuarentena por ser capaz de pillar todos los virus de forma extrema.
¿Quién es, realmente, este redimido meapilas, este converso, que ahora usa el púlpito que las sotanas ponen a su disposición para hablar de las maldades de la izquierda disponiendo de ese currículum tan inapropiado? ¿Ha sido, quizá, perdonado de sus pecados de juventud y de su temprana madurez, con la penitencia de vilipendiar a todos aquellos que se encuentren en el camino que otrora él transitó? ¿O es, que, ha sido designado por la mano de Dios en la tierra para vocear una nueva Cruzada?
archivado en:
manuel rubiales
manuel rubiales dice:
12/02/2007 09:25

Este tipejo ya hace tiempo que va por el mundo masticando esa máxima de: "Calumnia, que algo queda". Debe ser otro acomplejado de algo, como el Josemari.
Un abrazo Paco.

ISLAMARIA
ISLAMARIA dice:
12/02/2007 10:51

Paco, extraordinario. Este individuo tan soez y falto de escrúpulos tiene su público así en la tierra como en el cielo. Pero como siempre ha habido conciencia de clase, nosotros estaremos con Buenafuente compartiendo unas cañas.
SAlud y serpentinas.
MAR-IA

Milena
Milena dice:
12/02/2007 11:22

Pues sí...

La palabra convertida en demagogia se convierte en "esperpento" de sí misma.

Victoria
Victoria dice:
12/02/2007 22:08

Articulazo y pedazo de título.

Su periodismo deja mucho que desear pues se ha sentado en la más cómoda de las opciones /no dejar títere con cabeza/ y así cualquiera. Encima lo adorna de un lenguaje tan repugnante que el morbo está servido.

Un abrazo Paco.