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10. MENÚ ROJO CON PARAGUAS AL CABELLO CAQUI (1985) - Décima puntata:

CODA
(Resumen de lo publicado: mejor lee las puntatas anteriores, que no lleva mucho tiempo)

El Chino y Musculitos desembarcan con el coche al llegar a Vila Real de Santo António y se dirigen con el mejor ánimo hacia Lisboa. Están muy contentos por el éxito de su misión y porque al regresar en barco será un crucero pagado por el gobieno, podrán ponerse las zapatillas y descansar de tanto ajetreo unos quince días, antes de que les encomienden otra misión por el bien de la patria.

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Mientras, el comisario Magrete, el detective Peyró y el primero Segundo, reunidos en el despacho del primero, terminan el informe del caso dándolo por cerrado. No lo hacen con agobio de tiempo porque del juzgado les han comunicado que el juez ha ido a otro bautizo y que, antes de leer su informe, tiene que redactar ciento cincuentaisiete sentencias, revisándolas para que no haya faltas de ortografía. Además están pendientes de los resultados de las votaciones, en la tele, para elegir la canción que representará a España en el Festival de Eurovisión. Brincan de alegría, o vaya usted a saber de qué, cuando el locutor anuncia que la ganadora es "Mi padre iba de putas" del cantautor Macarro Segundo. Cuando vuelve a sonar el chimpún chimpún, los tres guardianes de la ley danzan, cada uno a su modo, envueltos en el perfume de ajo que sale de los sobacos de Magrete.

Y en su casa, Bololo pone el telediario cuando están dando la noticia de que el médico forense Dr. Foreiro ha sido galardonado, atendiendo a su impecable hoja de servicios durante toda su carrera, con la Distinción al Merecimiento Criminológico y al Ojo Clínico Obituario y la Medalla de Oro de la Cruz de San Facundo de Roquefort.

Por las calles melancólicas de la ciudad, con humos de color violeta, olor a celulosas y pegajosa humedad, Luna, que está menstruando, y el novio pasean indiferentes a la matemática del amor, cogidos de la mano y soñando despiertos en un futuro de sharonis y persimones que les haga olvidar el sofocón del cabello caqui.

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¡Ea, po's'acabó!