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QUI JE SUIS? *le deuxième épisode*

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Qui suis j'au milieu de l'immensité, sans vie devant la mort, dans ce décí¨s prématuré?
De quién ha sido mi cuerpo que ahora ondea en este mar que sabe a desgracia, a miseria de África. De quién son mis pasos, hasta dónde llego, en dónde se perdieron mis huellas. Acaso me he trasmutado en un espécimen de mercancía en envío, un envasado al vacío conteniendo todo el sentir, el padecer, el soñar, el recordar, el predecir juntos. Entre estos dos mundos de paredes trastornadas fluyo ebria de mi misma y del todo, de la nada, enloquecidas bolas de una ruleta vagando a la deriva por el universo. Contemplo el rastro que va dejando mí conciencia solitaria y guarnecida, más muerta ya que viva. Qué necedad me parece ahora la vida, que propenso desastre, tan sólo una burda evidencia donde se calcula hasta lo que no tiene medida, ni principio ni fin.

 

Fue en ese momento único y glorioso cuando al amanecer alguien interrumpió mi albur. A duras penas agarró mi corto pelo y me elevó la cabeza hasta mantenerla cara al sol; dejándome completamente deslumbrada y ciega. Era Laurent, de Lorenzo, mi vecino, que como era habitual en él, todos los días de oleaje se lanzaba bien temprano a las aguas benditas para hacer sus ejercicios espirituales de Windsurfesp. Me observó con cierta inquietud de lejos sin atreverse a dar un diagnóstico precoz sobre qué podría ser aquello y como en una detenida ojeada a su alrededor no encontró nada ni nadie que le sacara del aprieto en que se veía envuelto, se armó de valor y con cierto resquemor se fue acercando poco a poco y a medida que iba cerciorándose de que el asunto olía a muerto, se iba lamentando de la maldita suerte que le había deparado el día. No sin esfuerzo tembloroso, me remolcó en su tabla compungido y sollozando. Me había conocido, claro, éramos vecinos, me cogió entre sus brazos, claro, para hacerme el boca a boca, salvarme aunque fuera tarde, me apretó con fuerza y besó ma petite pomme hasta agotar su respiración y después le aulló al horizonte: pourquoi ?, si je l'aime, je t'aime. Y vine a enterarme, cuando ya no estaba en mi cuerpo, cuando mi coraza de carne estaba rígida y fría y el olor a humano vivo me producía un asco tremendo, que el amor, a veces, se encuentra oculto tras los visillos del miedo, la prudencia o el respeto.

 

Ya en la orilla, se fueron acercando otros cuerpos y haciendo aspavientos como aves de corral atemorizadas, nos fueron rodeando, desvaneciendo ese instante intenso y fugaz en el que habíamos coincidido y escuché su trémula voz mientras describía con ternura mi cara de felicidad cuando alzó mi rostro al sol. Cómo si el mar la hubiese hechizado, decía.

 

Y sentí piedad, pero no hacia los gemidos que daba mi pareja por el móvil mientras recibía la noticia, ni por mi padre que llegaba en coche retorciéndose como si no pudiese resistir un dolor tan intenso, ni por la amante de mi padre, que permanecía lívida, ni hacia mis parientes que se santiguaban al verme e intentaban ocupar los primeros puestos en la arena, ni de los curiosos que se recomían de morbo, ni por algunas de mis amigas que también gritaban y lloraban. Sentí piedad, ne sais pas, fuera de un cuerpo que no obedecía a los sentidos.

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ana flores
ana flores dice:
24/07/2008 21:30

Me dejas sin palabras Victoria, por lo que emocionan las tuyas. Más lo leo y más me gusta.
Das vida con tu cuento, a la protagonista y a nosotros al leerlo. No sé como puedes hacerlo tan hermoso... Leyendo tu relato no asusta tanto morirse, no asusta tato la Nada si es eso.

Un beso muy grande Victoria, espero que nos veamos mañana.

Trini
Trini dice:
25/07/2008 08:35

Antes, cuando creía que la muerte me pillaba de lejos, pensaba en que me gustaría ver, desde fuera, las reacciones que, mi ida de este mundo, provocaría. Ahora, será por las circunstancias, ya no estoy tan segura de querer ver tanto...

Me gustó el relato. Pobre vecino cobarde que se tragó el amor para después y llegó demasiado tarde.

Besos

MANUEL RUBIALES REQUEJO
MANUEL RUBIALES REQUEJO dice:
25/07/2008 09:07

lo de esa respiración boca a boca ha estado genial. Menudo trance.

PACO HUELVA CALA
PACO HUELVA CALA dice:
25/07/2008 13:25

Inclinado estoy ante el texto, Victoria. Genuflexo y reflexivo. Esto pinta pa bien, que dicen los argentinos. A seguir caminando...
UN BESO