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Un poema de Miguel Ángel Velasco

miguel ángel velasco He lamentado la muerte del poeta mallorquín Miguel Ángel Velasco. No nos conocíamos pero aparecemos juntos en alguna antología, lo que es otra forma de conocerse. Y desde luego, admiraba profundamente su obra, desde el primer libro suyo que leí, La miel salvaje. Era un poeta de precisión músical y de honda sustancia metafísica.

No voy a glosar su figura, porque en internet podéis encontrar mucha información sobre él (incluso algún vídeo leyendo), pero sí quiero dejar al menos uno de sus poemas, como homenaje y porque eso precisamente, la obra, es lo que nunca se perderá.

LA ROSA SECRETA

El cáncer es una fiesta de las células.

Hay una oscura rosa acurrucada
allá en tu propio fondo, en lo más tuyo,
profundo y extranjero.
No sabes su color, pero es tu sangre.
Arraiga en el ramal de tus entrañas.
La abonas con tu amor y con tu miedo.
Se cuaja en ese lecho de tus sueños más firmes
y entre la grava de tus pesadillas.
La riegas con tus lágrimas
no vertidas a tiempo.

Estaba en ti esa rosa desde siempre,
inscrita tu semilla antes del vértigo
del ovario y del rayo.
Desde el caudal abierto fue a parar
a tu breve corriente;
la transportó tu savia, y se hizo carne.
Allí, sin prisa, espera; hace memoria
de su lejano clima;
desarrolla su órbita precisa,
el milenario anillo repetido;
extiende las raíces, excavando
su soterraño cielo.
Se anuda en tierno hilo a ese pespunte
de las estrellas hondas,
aguardando el instante
de pulsar una música extremada:
esa apretada munición que impulse
el mortero del tiempo, dispersando
la alta metralla de la noche en fuga.

Será entonces
cuando la inusitada rosa alumbre,
con naturalidad, la artificiera
carga de su paciencia y lance, airosa,
en sed de firmamento sus bengalas
de fiebre, hacia el exceso renovado
de una fiesta remota.

Se encumbrará la púrpura
de tu jardín recóndito
al son de una violenta primavera.
Abrirá un cauce por tu cuerpo, en pos
de su cuenca escogida.
Y al llegar a la bóveda del ojo,
con la presión de un pétalo encendido,
levantará su párpado esa rosa
hambrienta de la luz. Y estarás ciego.
archivado en:
arati
arati dice:
03/10/2010 23:00

Vaya, me entero por ti. Que pena... hace apenas unos días que compré Ánima de cañón y hace mucho que le debía un post.

Un poeta especial.

Jose Luis Piquero
Jose Luis Piquero dice:
03/10/2010 23:33

Pues yo me enteré malamente. Revisando mis estadísticas, vi que en términos de búsqueda alguien había introducido "muerte del poeta Miguel Ángel Velasco". Busqué inmediatamente por internet y no decían nada. Pensé que había sido una broma macabra. Más tarde, tristemente, pude comprobar que no.
Un gran poeta, cierto.
Un beso.

yolanda saenz de tejada
yolanda saenz de tejada dice:
05/10/2010 00:17

precioso poema, Jose. Al ver la noticia, he visto tu entrada y la he leído. Un beso inmenso.

Santiago Bertault
Santiago Bertault dice:
06/10/2010 13:40

Gran poema. Y al poeta no lo conocía. Bonito homenaje

Olga Bernad
Olga Bernad dice:
06/10/2010 15:48

Impresionante. Sobre todo el principio de esa segunda estrofa. Mucho más delante de esa mirada.

miguel angel recoba
miguel angel recoba dice:
31/10/2010 20:59

La tristeza cuando un poeta nos deja es inmensa lamentablemente hay muertes de poetas que no son difundidas
un abrazo a todas los que sentimos esta partida.

ernrsto gil sanchez
ernrsto gil sanchez dice:
21/10/2012 01:31

conmovedor. El tiempo no existe. Solo el azar. Miguel angel velasco dime ?d'onde est'as.

Jose Luis Piquero
Jose Luis Piquero dice:
23/10/2012 01:29

Está con los ojos abiertos.

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