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Quince

De la última patera llegada a Almería murieron quince. Algunos eran niños de entre uno y cuatro años. Los demás los iban tirando al mar a medida que morían. Ahora el problema son los supervivientes. Repatriarlos, sí, pero ¿a dónde? ¿O los dejamos quedarse? ¿O firmamos un acuerdo con algún país? ¿No son ya demasiados?

Sólo es otra noticia de naufragio de pateras.

No culpo a nadie, no estoy aquí para echar otro sermón, pero resulta que nos preocupan más los que llegan que los que se quedaron por el camino, los que iban cayendo por la borda. Hemos llegado al grado cero del sentimiento y de la emoción. Los muertos ya no nos importan nada. Total, no éramos nosotros...


archivado en:
Santiago Bertault Lopez
Santiago Bertault Lopez dice:
11/07/2008 12:04

Preocupan los vivos porque es un problema político, los muertos ya no pueden "molestar".
Particularmente sangrante son los muertos del terrorismo que se usan para la propaganda electoral. A los 15 días ya nadie se acuerda de las familias.
Cada uno de nosotros/as vive en su mundo y mientras no se lo jodan todo va bien.
Me hace gracia la gente que se apena cuando mueren los famosos, gente que en su inmensa mayoría dispusieron de dinero, fama y una vida cómoda.
Y bueno claro, luego te llaman animal cuando dices que te alegras de que haya muerto el Papa.
Aunque visto lo visto, el nuevo Papa mete mieu!
Reivindico el deber de que cuando estemos tristes, nos acordemos de los muertos anónimos, quizás de esa manera podríamos ser menos egoístas y mezquinos.

Un saludo

PACO HUELVA CALA
PACO HUELVA CALA dice:
11/07/2008 16:06

José Luis, tenía pensado escribir la columna del próximo domingo en El Odiel sobre este tema. Con tu anuencia te robaré el título de este post, "Quince", para titular la misma.
UN ABRAZO

Jose Luis Piquero
Jose Luis Piquero dice:
11/07/2008 17:20

Paco, por supuesto. Lo leeré de alguna forma. Es una putada que ya no sigas con tu blog.
Un abrazo:
JLP

Rafa Leon
Rafa Leon dice:
11/07/2008 21:23

Si a bordo hubiese venido -ya sé que esto es una demencial entelequia, pero como estúpida reflexión me vale- el último delantero centro nigeriano fichado por el Recre, Recre, Recre, viva mi Recre -o cualquier otro Club del Pan y Circo-, otro gallo cantaría.

Abrazos tristes.

PACO HUELVA CALA
PACO HUELVA CALA dice:
12/07/2008 16:54

QUINCE
Dicen que fueron quince, pero mienten. Dijeron quince porque la mitad eran niños y la noticia se vendía bien. Pero son miles. Miles de seres humanos muertos alimentando a los peces que luego se comen quienes pueden pagarlo. Las playas del sur se han convertido en un averno para los sin nada, pero a ellos, a los que nada tienen, les da igual, el tártaro de donde proceden es aún peor. Los yates que navegan mientras sus dueños toman el vermouth en pelotas y el sol dora sus cuerpos remendados por lujosas clínicas, cortan con su quilla los cuerpos a la deriva y ni se inmutan, si acaso hacen alguna competición para distender el ambiente: ¡Mira, allí hay otro, a ver si puedes partirlo! ¡No ves cómo ladra el perro! Esto, que es una metáfora, se aleja poco de la realidad. A los países ricos les importa un bledo el hambre de los otros; mientras ellos puedan seguir esquilmando la materia prima a precios de saldo, pues... ¡ahhh!, haber nacido en otro país y a ser posible en una familia con dinero. ¡Qué vergí¼enza lo del G8! ¡Qué pantomima lo de Naciones Unidas! ¡Qué perra vida la vida de los sin derechos!

arati
arati dice:
13/07/2008 23:03

Esto no es una entrevista, pero yo que sí veo reportajes en la tele, recuerdo uno de la BBC sobre el reparto mundial de la riqueza, la globalización de la producción y las empresas transnacionales, sobre los perversos efectos del FMI y de lo mal que nos lo hemos montado.

Recuerdo que en aquel reportaje se advertía de que en nuestro planeta mueren cada día 50.000 personas por causas directamente relacionadas con la pobreza. Soy un desastre para recordar datos concretos y números en especial, pero este lo recuerdo muy bien.

50.000, seres humanos, cada día. Por causas directamente relacionadas con la pobreza, es decir, por causas evitables si la riqueza del planeta en el que vivimos (que es mucha) estuviera mejor distribuída.

Lo he recordado porque morir en una patera se puede considerar una muerte directamente relacionada con la pobreza.
Qué pena morir mientras intentas alcanzar una posibilidad porque, simplemente, no naciste en el lado bueno del mundo. Qué pena ver morir a tu hijo en tus brazos sin poder hacer nada por él y aún, después, tener que arrojarlo por la borda. No puedo ni imaginar el dolor de esas madres.



Pero ocurre que los muertos por pobreza tienen por costumbre morir en los países pobres. O bien son los pobres de los países ricos, con lo cual el resultado es el mismo: no cuentan, no nos importan.
No son franceses, ni canadienses, ni suizos ni japoneses. No son empresarios, ni políticos, ni futbolistas, ni intelectuales ni artistas.
Sólo son pobres tan pobres que su único atributo, lo único que poseen es su condición de seres humanos. Pero son 50.000 padres, madres, hijos, abuelos, hermanos, nietos, cuñados, amantes, amigos... personas, cada día.

En el 11-s murieron 2.992 personas y hubo 24 desaparecidos. También eran padres, hijos, amigos, cada una de esas muertes es de lamentar.

Pero esos 50.000 diarios no tienen ceremonias, ni memorial. Yo procuro tenerlos presentes cuando me dedico a llorar mis propios muertos.
No deberíamos dejarlos enterrados en un número.


Hannah Arendt
La condición humana (fragmento)

" El discurso y la acción revelan esta única cualidad de ser distinto. Mediante ellos, los seres humanos se presentan unos a otros, no como objetos físicos, sino qua hombres. Esta apariencia, diferenciada de la mera existencia corporal, se basa en la iniciativa; pero en una iniciativa (el appetitus beatitudinis) que ningún ser humano puede detener y seguir siendo humano.
(...)
Con respecto a este álguien que es único cabe decir verdaderamente que nunca nadie estuvo allí antes que él. Si la acción como comienzo corresponde al hecho de nacer [como un yo], si es la realización de la condición humana de la natalidad, entonces el discurso corresponde al hecho de la distinción y es la realización de la condición humana de la pluralidad, es decir, de vivir como ser distinto y único entre iguales. "

emilio
emilio dice:
14/07/2008 12:55

Escribo desde Almería. Desde El Ejido. Desde la más penosa resignación. Aquí existe el racismo. Y el machismo. Nacido del oportunismo y de la ignorancia (llega un momento en que no sabes qué es peor). En el año DOS MIL asistí estupefacto a la persecución racista más bestial que yo he vivido. Me importa poco lo que opinen unos cuantos: yo estaba aquí. Ví lo que ocurrió y ví a los cuerpos de seguridad del pueblo, amparados en las directrices del edil. Lo que es peor, veo lo que sigue ocurriendo. El anacronismo social en el que viven es insostenible. Y existen las formas de vida más primitivas y obscenas (en el pí¨or sentido de la palabra) que se puedan concebir. Hay que drogarse demasiado para soportar todo esto. Y mirar hacia otra parte ya no es huir. Es angustioso. Y dejar de creer se hace necesario para seguir viviendo.

MANUEL RUBIALES REQUEJO
MANUEL RUBIALES REQUEJO dice:
18/07/2008 02:06

Jose Luis tus palabras son cuchillas que arañan nuestro ego occidentalizado y acomodado. Pero estoy con Rafa, sólo los miserables mueren en pateras, los elegidos cascan de sobredosis o de infartos. Así es esta putísima vida.

Jose Luis Piquero
Jose Luis Piquero dice:
19/07/2008 02:24

Donde yo vivo veo a diario el racismo solapado, que es el peor. Ya no estoy hablando de desprecio a los negros o los marroquíes sino incluso a los portugueses, de una manera tan sutil que hay que estar atento para percibirlo. Pero lo he visto, lo he tocado con las manos. Vergí¼enza.
He leído todos vuestros mensajes. El problema es que no sabemos cómo actuar con esto, fuera de las posturas personales. Es muy difícil canalizar ciertas cosas. ¿Qué hacemos? ¿Nos apuntamos a una ONG, a un partido, a una asociación? ¿Escribimos cartas? Por lo menos digamos lo que pensamos al respecto. Gracias por decirlo y lo seguiremos diciendo.