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Lecturas y relecturas

El tiempo se ha vuelto loco estos días pasados sin luna. Son los días más fríos con mañanas y noches bajo cero, que son tan extrañas en el Sur. Las lluvias torrenciales me han quitado las ganas de salir y me he quedado en casa leyendo y releyendo. Releyendo lo de siempre, Borges: "Entre los libros de mi biblioteca (estoy viéndolos)/ hay alguno que ya nunca abriré." borges1La auténtica lectura es la relectura. Cada uno es los libros que ha releído. Hay quien incluso se niega a seguir adentrándose en la lectura de novedades. Yo todavía recibo muchas sorpresas con libros nuevos. Este año recuerdo, con una sonrisa, la bonita edición que han hecho en Alfabía con los cuentos de Mitologías de invierno y la nouvelle El emperador de Occidente, de Pierre Michon, que escribe en el prólogo: "Que las cosas del verano, el amor, la fe y el ardor se hielen para terminar en el invierno impecable de los libros. Y que sin embargo en este hielo un poco de vida permanezca congelada, fresca, garante de nuestra existencia y nuestra libertad". Me gusta Pierre Michon desde que Anagrama comenzó a editarlo hace unos años. Desde Rimbaud el hijo y mucho más desde Vidas minúsculas. Sigo releyendo y me estremecen una vez más las palabras finales de Teseo a Ariadna en "La casa de Asterión", cuando ha vuelto de luchar con el minotauro. "¿Lo creerás, Ariadna? "”dijo Teseo"”. El minotauro apenas se defendió." Teseo es torpe: hermoso, fuerte y torpe, y no reconoce ni de lejos la pasión sublime del minotauro, pero es señalado por los dioses con el amor de Ariadna y con la vida. El minotauro, feroz, monstruoso, muere para dejar de sufrir y para no interponerse en la felicidad de su amada. La huella de Borges es inevitable no sólo en la literatura en castellano, sino en toda la literatura universal. Borges es el artista más pleno del siglo XX. Borges es el siglo XX. Algunos dicen que el siglo XX, convulso, feroz y desalmado, pero raro y hermoso a la vez, es el siglo de Borges, de Kafka y de Pessoa. No me parece mal, al contrario.

Estos días me encuentro dos novedades de Pessoa. Manuel Moya traduce para DVD Poesía completa de Alberto Caeiro: "Nunca traté de vivir mi propia vida./ Mi propia vida se ha vivido, la quisiera o no./ Sólo quise ver como si no tuviese alma./ Sólo quise ver como si fuese sólo ojos." Estos versos explican una parte de la poesía del siglo XX. No explican toda la poesía del siglo, pero sí explican el siglo. No explican toda la poesía de Pessoa, que fue uno y fue varios, pero sí explican a Pessoa. La otra novedad es, en realidad, una relectura. A mi modo de ver el mayor acierto de la editorial Paréntesis es la reedición de clásicos en la colección Orfeo. Y uno de los más interesantes es El misterio del mundo, la antología de Pessoa que José Luis García Martín publicó en Júcar, hace más de veinticinco años. En el prólogo, refiriéndose a los heterónimos, escribe que Caeiro fue "el maestro de todos, incluso del propio Pessoa." Si dejo a un lado el lamentable desfase entre el índice y los poemas, y me sumerjo placenteramente en estos, encuentro momentos memorables: "No soy nada./ Nunca seré nada./ No puedo querer ser nada./ Dejando a un lado eso, tengo en mí todos los sueños del mundo." Se anuncia para estos primeros meses del año la edición, en la canaria Baile del Sol, de la edición de Manuel Moya de El libro del desasosiego. Habrá que estar muy atento. Pessoa es siempre un acontecimiento.
Cuando uno ha disfrutado mucho una novela, espera con ansia la posibilidad de la relectura. A mí, al menos, me pasa. Pero no siempre encuentro el momento. Hay muchos libros que no releo y quedan olvidados en los estantes de mi biblioteca. Estos días últimos del año he encontrado la excusa perfecta para la relectura de El gatopardo. Tenía que encontrar una frase que estaba al final del libro. Y fue todo un placer. Yo también me dedico a cazar libros, frases y palabras. La frase que buscaba era: "El fragor del mar se acalló del todo." Si el fragor del mar se acalla del todo, es que algo importante está pasando. Estos días sin luna el tiempo se ha vuelto loco y yo vuelvo a mis lecturas verdaderas, a mis relecturas, a Borges. "Yo, que tantos hombres he sido, no seré nunca/ aquel en cuyo abrazo desfallece Matilde Urbach." Hoy ha vuelto a salir el sol. Hay quien habla ya de la primavera.
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PACO HUELVA CALA
PACO HUELVA CALA dice:
10/01/2010 19:31

La verdad, Rafael, es que el fin de semana ha sido apto para adentrarse en esas cuestiones con las que titulas este post. Acabo de llegar de la sierra de Aracena, de Cortegana, donde nos ha caído un magnífica nevada y, por tanto, el calor de la chimenea, su cercanía, se hacía imprescindible mientras el balancín de asiento de anea, acunaba al lector, al autor y a los diversos personajes.
He tenido tiempo de finalizar "Caín" de Saramago; La caverna de las ideas de José Carlos Somoza, y dos novelas de las preseleccionadas para el Premio de Narrativa Joven del IAJ de este año, que fallaremos el jueves 14 Manolo Moya, alguien que desconozco y yo mismo.
Pero también me llevé -para releer algunas frases- dos libros más: Jorge Luis Borges. Una biografía literaria, de Emir Rodríguez Monegal y Borges, de Adolfo Bioy Casares, publicada en Destino en 2006 (que siempre me ha resultado imprescindible en los últimos tiempos para intentar comprender a Borges, a Bioy y a todo aquello que nació de ambos y sus heterónimos).
UN ABRAZO

Rafael Suarez Placido
Rafael Suarez Placido dice:
10/01/2010 20:26

El fin de semana te ha dado, Paco, para mucho. Imagino pocos sitios más acogedores que Cortegana con nieve y una buena chimenea. Bien acompañado y rodeado de buenos libros. Eso de ser jurado de un premio es curioso. Tiene que ser toda una responsabilidad. Aunque estando tú y Manuel es seguro que el resultado será justo. Por cierto, he quedado con él esa misma tarde en Sevilla. Si puedes, sería interesante que vinieras y pasáramos una tarde hablando de libros y la vida. El libro de Bioy sobre Borges es buenísimo. Pocas personas lo conocieron tan intensamente como él. Y pocas personas lo comprendieron tanto. Y no debía ser una persona fácil de comprender.
Un abrazo.

MANUEL RUBIALES REQUEJO
MANUEL RUBIALES REQUEJO dice:
11/01/2010 00:35

Acabo de llegar de Valencia, creo que aún traigo nieve en las axilas, y allí, entre cuadros de Sorolla, intento de visitas a lugares historicos y algún que otro espectacular plato de arroz entre familia, aún he tenido ocasión de leer a mi paisano Felipe Benitez Reyes, "El pensamiento de los monstruos", cuya lectura tenía pendiente desde hace años.
Nabrazo

PACO HUELVA CALA
PACO HUELVA CALA dice:
11/01/2010 16:34

Rafael, ya veré si me cuadra y si puedo, me doy el tranco.
SALUDOS

Rafael Suarez Placido
Rafael Suarez Placido dice:
11/01/2010 23:36

Manuel: probablemente te hayas encontrado con más nieve aun en Trigueros. Aquí, en el sur, por la falta de costumbre, la nieve nos hace ilusión. Pero no está mal tampoco la visita a Valencia con Sorolla en la retina y Felipe Benítez Reyes bajo el brazo. Eso también es estar en grata compañía.
Un abrazo.