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El linchamiento de Dragó

He dejado pasar el tiempo para ver lo que daba de sí la polémica. La puntilla la ha puesto el ayuntamiento de Aljaraque, localidad onubense que está a tiro de piedra de donde yo vivo, al retirar el nombre de Fernando Sánchez-Dragó de una plaza que le estaba dedicada. Mientras tanto, se han sucedido las descalificaciones, los insultos, los absurdos y los disparates.
Para empezar por lo básico, lo que hizo Dragó, si es que lo hizo, no es delito en España. Me refiero a acostarse con menores de edad. La ley establece que a partir de los 13 años las relaciones sexuales con menores son lícitas, siempre que no medie engaño o coacción, en cuyo caso sí serían delito. ¡Pero es que acostarse con una mujer de 40 años mediando coacción también es delito!
Para seguir por lo básico, no se puede juzgar un comportamiento por lo que se relata en una obra literaria. Si fuera así, habría que prohibir, por ejemplo, las obras de Nabokov, de Anais Nin, de Jaime Gil de Biedma... ¡Y hasta las del Arcipreste de Hita! Además de condenar sus nombres al ostracismo y retirar a los autores placas, honores y homenajes.
Creo que en este caso se han aliado la ignorancia, la hipocresía y ese maximalismo de lo políticamente correcto que en los últimos tiempos nos asfixia, convirtiéndonos a todos en sospechosos. Independientemente de que Dragó nos caiga mejor o peor, todo esto tiene un nombre: caza de brujas. Da algo de pena y mucho miedo asistir a este linchamiento pacato y gazmoño, a este ajuste de cuentas extemporáneo del que sólo resulta algo muy claro: nuestras libertades se recortan cada vez más. Y no me refiero a las de acostarse con Pepito o Juanita: a las de vivir, soñar, crear, fabular... sin que un inquisidor, un cura disfrazado de progre o un concejal iletrado te respiren en el cogote.

(Publicado en el periódico Oviedo Diario)
archivado en:
ada
ada dice:
15/11/2010 22:24

Mmmm pero por lo que tengo entendido lo que escribió en ese libro no era ficción, sino conversaciones reales que en su día sí mantuvo. Es decir, que según nos ha llegado por los medios de comunicación (yo el libro no lo he leído) lo que dijo era cierto y no ficción (de ahí la gravedad de sus palabras). Por otra parte, independientemente de si era ficción o no, yo como mujer me siento ofendida cuando escucho ese tipo de comentarios respecto a una mujer y más siendo ésta una cría. Qué quieres que te diga, a mí Dragó ni me cae bien ni mal, pero desde luego ese tipo de comentarios siempre salen de personas que sí son ignorantes.

Otra cosa es el linchamiento popular, con el que no estoy de acuerdo sea quien sea la cabeza de turco.

BesosS,
ada

Jose Luis Piquero
Jose Luis Piquero dice:
15/11/2010 22:34

Ada, se trata de un libro de conversaciones. Literatura oral, podría decirse. También Gil de Biedma en sus diarios (que se supone no eran ficción) contaba cosas parecidas. El comentario puede ser de mejor o peor gusto pero no para montarse lo que se ha montado y rasgarse las vestiduras de ese modo.
Un beso.

Rafael Suarez Placido
Rafael Suarez Placido dice:
16/11/2010 00:02

Muy interesante esta entrada, José Luis. ¿Ves como a veces coincidimos? Hagamos historia. Cuando Aznar gana las primeras elecciones una de sus primeras medidas es aumentar la edad permitida para las relaciones sexuales de los 12 a los 13 años. En realidad creía que era de los 13 a los 14, pero si tú dices que la edad legal es los 13, pues vale. ¿Y sabes qué pasó? Tanto políticos como artistas e intelectuales se les echaron encima, acusándolos de todo. Unos diez o doce años después todo ha cambiado.
Recuerdo también que en el programa de Dragó una narradora joven (no tanto, obviamente) decía con toda su tranquilidad que Memorias de mis putas tristes era una especie de alegato a favor de la pederastia. Claro, supongo que Kawabata, en quien se basaba el libro, o Nabokov, o Rojas, o Shakespeare... todos a la hoguera. Dragó no le prestó ninguna atención, pero es curioso que ahora digan lo mismo de él.
Ada, me interesó mucho tu libro Abierta de piernas.
Un abrazo, José Luis.

Sara
Sara dice:
16/11/2010 00:35

Que la expansión de lo políticamente correcto no nos haga olvidar a saber distinguir entre lo importante y lo banal. Sánchez Dragó relata esos hechos en un lenguaje y un tono (las muy putitas, etc.) que molesta, ofende o revienta a muchas mujeres, entre las que me incluyo. No nos faltan razones. Lo "políticamente correcto" conduce a una mala ceguera, es cierto, pero hay que mantener un oído muy bien afinado para resistirla. Saludos.

mitxel
mitxel dice:
16/11/2010 00:51

vale, aceptemos la segunda versión del propio interesado y digamos que esto no ocurrió de verdad. ¿Me puede decir usted donde está la literatura?

pongamos por caso que las "putitas" a las que se refiere -y que hemos quedado en que son ficticias- tuvieran cuarenta años. Se lo vuelvo a preguntar: ¿dónde está la literatura?

y sí, quitarle su nombre a una plaza está mal, sobre todo porque ello indica que tal personaje tenía una plaza a su nombre.

Mire, Vargas Llosa es un persnaje de la derecha recalcitrante pero es un literato como la copa de un pino.

usted lo que defiende es a un idiota.

bydiox
bydiox dice:
16/11/2010 01:31

Muy de acuerdo en lo que dices. Cosa que yo he defendido más o menos por ahí, pero parece que es una posición mal vista e indefendible. Pero no. Al margen de que todo lo que se escribe sea ficción, claro, que la gente parece olvidarse de ese pequeño detalle.

Jose Luis Piquero
Jose Luis Piquero dice:
16/11/2010 02:33

Rafa: Sí, hagamos una hoguera y quemémosles a todos.
Sara: La corrección política en el lenguaje y en las formas me parece hasta cierto punto aplicable en la vida cotidiana. ¿Por qué no en la literatura o en cualquier forma de arte? Porque ahí aparece el fantasma de la censura y su hijo pequeño: la autocensura. Es un camino peligroso. Dragó hace literatura hasta cuando habla, es una especie de pequeño relato. En el trato con los demás estamos obligados a respetarnos unos a otros pero en la creación es necesario hablar con plena libertad. Seguro que tú dices en tus poemas cosas que no dirías en una conversación con un amigo. ¿Qué hacemos con Bukowski, por ejemplo? ¿Quemamos sus libros? A su lado, Dragó con sus expresiones es un niño de un coro blanco.
Mitxel: A mí no me importa si es verdad o no. Creo que ha quedado claro que, en todo caso, no había delito. Se puede criticar el estilo, como ha hecho Sara, las palabras, el presunto desprecio de las expresiones... Pero no el hecho. En cuanto a las expresiones, yo nunca las usaría en la calle pero quizá sí en la literatura. Y en la literatura oral de las entrevistas.
¿Es arte? No lo sé. Yo tengo un libro de conversaciones con Gil de Biedma y creo que cada palabra que dice es arte. Pero me parece que usted tiene una animadversión especial hacia Dragó. En ese caso, no puedo alegar nada puesto que todo lo que diga el personaje le disgustará. Por cierto, yo no he dicho que adore a Dragó ni deje de adorarlo. En realidad, no le defiendo a él sino a su libertad de expresarse, porque veo en su ejemplo amenazada mi propia libertad.
En realidad, lo peor que ha hecho Dragó es desdecirse, decir que no ocurrió. Yo respetaría más mantenello y no enmendallo.
Bydiox: las posturas presuntamente poco defendibles a veces son las que más vale la pena defender.
Saludos a todos.

Xandru F.
Xandru F. dice:
16/11/2010 02:40

Si no fuese por el tipejo en cuestión, el tema sería interesante. Pero no por el lenguaje empleado (que tiene más de Shin Chan que de Jean Genet: no nos pasemos con las comparaciones que las carga el diablo), ni siquiera por el presunto sexismo (¿no daría lo mismo que las "putitas" fuesen "putitos"?): es la escena en su conjunto lo que me revienta, toda esa panoplia de sedicente libertino a la conquista de los placeres de Oriente. Y su contexto: esta cosa de la derecha con sus concursos de tacos a lo Juan Manuel de Prada, deshaciéndose en alabanzas al Papa mientras acechan la ocasión de hacerse los mundanos y los malhablados con la pueril intención de ofender a la progresía (que también es cierto que se ofende en seguida). Lirismo de señorito rijoso, todo esto.

Jose Luis Piquero
Jose Luis Piquero dice:
16/11/2010 02:57

Xandru, no es lo mismo que un cargo público (que tiene ciertas obligaciones para con la ciudadanía y la corrección en la formas, porque representa a mucha gente), como el alcalde de Valladolid, se lance a decir sus estupideces rijosas que un escritor, en el ejercicio de su libertad de expresión (sacrosanta) se exprese como le dé la gana. Y aquí no vamos a entrar en si el escritor es Bukowski o es Gil de Biedma o es Dragó: por encima de los resultados artísticos, la libertad artística es un bien que tenemos, casi lo último que nos queda. Y si nos autocensuramos ahí vamos mal, muy mal. Ana Botella debe callarse la boca o dejar el cargo. Dragó no: sólo se representa a sí mismo.
El tema es si es una obra artística (es decir, ficción, creación, llamémosle como queramos). Bueno, Dragó contó la misma historia en un libro literario y ahora lo hizo en uno de conversaciones casi con las mismas palabras. ¿Dónde ponemos el límite de lo que es creación o no?
Creo que a ti, como a Mitxel, te puede la animadversión hacia el personaje. Insisto en que yo nunca he dicho que me guste o me deje de gustar. También me gustan Alberti y Manuel Machado, que escribieron odas a grandes genocidas, como Stalin y Franco, respectivamente.
Lo que me preocupa es que llegue el momento en que no podamos expresarnos con plena libertad, que nos autocensuremos según los valores imperantes, que unas veces parecen positivos y otras no, que la verdad acabe por quedar oculta bajo toneladas de leyes y preceptos y coacciones y... la dictadura de las palabras prohibidas, los actos prohibidos, la conciencia prohibida. Todos tenemos deberes ciudadanos. Pero en la literatura sólo tenemos un deber. Tú ya sabes cuál.
Un abrazo.

mitxel
mitxel dice:
16/11/2010 11:30

¿animadversión hacia Draó?

¡pero si he leído Gargoris y Habidis y nadie me ha puesto una plaza a mi nombre!

MANUEL RUBIALES REQUEJO
MANUEL RUBIALES REQUEJO dice:
16/11/2010 18:21

Llevo años diciéndolo, en España se persigue el pensamiento, se cercenan las ideas y se cohibe al que las expresa. Dragó me cae como una patada en la bolsa escrotal, cierto, pero lo que se está haciendo hoy por hoy en función de la mojigatería social es mezquino. Mientras tanto millones de gilipoyas siguen Gran Hermano, como si fuera la panacea del modo de vivir o de pensar en el que estamos sumergidos. recuerdo ahora como Felipe Bollaín ecribió un poema en el que narraba un sueño en el que un bebé le hacía una felación, puede resultar repugnante, vale, pero es literatura, literatura que nace de una fantasía onírica incontrolable... ¿empezamos a cortar cabezas?

Ernesto Frattarola
Ernesto Frattarola dice:
16/11/2010 18:32

Lo jodido es que tienes razón, José Luis. Lo que ocurre es que el personaje, al menos a mi entender, es vomitivo. Y el cuerpo te pide darle caña. Pero sí, tienes razón. Eso es lo jodido.

alargaor
alargaor dice:
17/11/2010 00:25

Con la venia,("Aquí hay debate",:-),un acierto, José Luís.
Sánchez Dragó es lo de menos.El linchamiento da más de sí. Y posiblemente más carnaza y beneficios del show bussiness a lo la noria.(joder, k lolailo).
Ahora bién, es muy fácil ir de carrozón-malo provocador cultureta denostador de las actitudes e ideologías motoras, de las izquierdas y de las derechas; así como de otro mundo. Al parecer también muy machista demasiado.Pero la libertad de expresión, y el sexo a partir de los once años, prevalecen. Sobretodo si ninguno de los dos o más adolescentes no tienen 56 años.
Por lo demás, bastante más provocador de verdad, de moral, de ilusión, es este otro chavalito:
http://tinyurl.com/2vxuybz
Bss.

Jose Luis Piquero
Jose Luis Piquero dice:
17/11/2010 01:58

Pertinentes palabras, Alargaor. Aquí Dragó es lo de menos. Lo que está en juego es la libertad y sobre todo la libertad del arte.
Santiago Serra es mi héroe. Me descubro ante él.
Si a mí me hubieran dado el Premio Nacional de Poesía (no voy a mentir: algo confiaba, perdón por la lógica vanidad), en mi caso lo hubiera aceptado con estas palabras: Estoy en bancarrota gracias a los buenos oficios del Estado Español; bien está que el propio Estado Español corrija sus errores. Acepto el dinero.
Como no ha sido así, supongo que la opción que me queda de aquí a unos meses es huir a Angola, lo cual llevo planeando algún tiempo.
Y no entro en más detalles.
Él ha podido permitirse un gesto. ¡Un gesto de 30.000 euros! No hay mucha gente como él.

Jose Luis Piquero
Jose Luis Piquero dice:
17/11/2010 02:13

Manuel: cualquier programa de Gran Hermano o Sálvame contienen tal cantidad de atentados a la inteligencia, el sentido común, la estética, la ética y la fe en algo que no me explico que persigan a un escritor por dos frases más o menos afortunadas. Todo está en promover el mongolismo y cercenar la libertad, sea la de pensar, follar, fumar... Vivimos en una sociedad que gasta salvas en debatir gilipolleces mientras los verdaderos problemas crecen y la gente se desespera. Este gobierno empezó dando libertades pero enseguida rectificó y se dedicó a cortarlas con saña, hasta que se agotó y sólo sabe manotear en el aire y ante los grandes poderes decir: Sí, sí, sí...
Un abrazo.

Olga Bernad
Olga Bernad dice:
17/11/2010 13:17

Estoy de acuerdo con Xandru.
Mis prioridades a la hora de indignarme me impiden darle importancia a la "injusticia" con la que se está tratando al señor Sánchez Dragó. Hay otras muchas cosas que me indignan de verdad. Por aquí hay un refrán que dice "quien se acuesta con niños, meao se levanta". Si encima lo cuenta sin gracia pretendiendo hacerla (o pretendiendo hacer literatura o algo), es normal que algunas personas se sientan ofendidas.
Saludos.

Marga Lopez Morales
Marga Lopez Morales dice:
17/11/2010 17:31

Memoria de mis putas tristes es un relato absolutamente dulce y tierno. La verdad es indescifrable, pero no las categorías. Son acuerdos sociales, en los que no entra el bien ni el mal.

Lo que sí parece bastante claro es que muchos se consuelan poniendo en relieve la mierda de otros. La pederastia ha existido siempre, lo que ocurre es que antes era un tema tabú, en parte porque las mujeres estaban tan sometidas que el denunciar un acoso a sus propios hijos solía convertirse en una dificultad añadida, más que un acto a favor de la protección de los mismos. Ahora, cuando salen a la luz fealdades de siempre, se las utiliza políticamente. Mal de muchos, consuelo de tontos...

MY
MY dice:
17/11/2010 19:01

Ufffff, JL... NO me sorprendes ¡ Ciertamente te estaba esperando en este tema! Y veo que es más mediático que el terrible problema saharaui...A ver cómo resumo lo más importante: Me han ofendido las palabras ( ¿literatura?) del señor Dragó ( Sí, como tú dices, ha sido peor la enmienda)
Me pregunto: ¿Por qué veo un sentimiento parecido en las mujeres que se asoman por aquí...precísamente en las mujeres y no en los hombres??????... (Coincido totalmente con Ada, Sara y Olga...también con Xandru)y no puedo ni quiero disociar lo humano de lo literario ( aunque ni me va lo uno ni lo otro de este personaje que goza de muchos privilegios). Si hablara un señor así de "tu niña" estoy segura de que lo verías de otro modo ( literatura o no).
Además, supuestamente esto le viene bien a las ventas del libro...¡somos generosos con él!
Por lo que veo perfecto que algunas librerías, libremente, lo retiren ( ¿mojigatas? o ¿coherentes?)
Probablemente yo sea mojigata y gilipollas ( Hay cosas que hieren mi sensibilidad y me entretengo de vez en cuando con cosas frikis de la tele como GH), pero me encanta la libertad y solo el hecho de pensar en las situaciones de privilegio que narra jactándose el prepotente Dragó ( en todos los sentidos) frente a unos seres humanos en desventaja... Me parece indefendible.
Lo que más gracia me hace es que en tu defensa a ultranza de la libertad ( JL) emplees los mismos argumentos que Esperanza Aguirre.
Viva la relatividad.
¡No me extraña que Dragó eligiera una mujer oriental y jovencísima para que le cuide! Él se mueve en el machismo más egoísta y ofensivo.

Bss. My

Jose Luis Piquero
Jose Luis Piquero dice:
17/11/2010 21:06

Gracias por las últimas intervenciones. Es el momento de recapitular. Al menos por mi parte. En suma, yo no pretendo que a nadie le guste Dragó, no pretendo que gusten sus declaraciones, no pretendo que sean arte, no afirmo que sean afortunadas, no digo que me gusten. Lo que digo es lo siguiente:
-Contra todo lo que se ha escrito y afirmado erróneamente, lo que hizo, si lo hizo, NO es delito. Se le ha acusado de pederasta. ¿¿Cómo?? Volvamos a la ley: por encima de los 13 años, sólo es delito el encuentro sexual con coacción y engaño. Esto vale para mujeres de 15 y de 40.
-Nos guste más o menos su tono, Dragó es un escritor que se representa a sí mismo y, como tal escritor, ha de tener plena libertad para expresarse, aunque lo que diga nos parezca torpe o grosero. Lo mismo no es aplicable a un político, por razones que ya se han expuesto. En el ejercicio de su profesión, el escritor goza, o debería gozar, de libertades que un cargo político, que representa a la ciudadanía y cobra de nuestros impuestos, no tiene.
-No es el primer caso, ni lejanamente, en que se tratan estos temas en la literatura. Grandes escritores lo han hecho, mejor o peor. ¿Qué hacemos? ¿Los condenamos? Creo que la opción es dejar de leer lo que nos molesta. Nadie está obligado a que le guste Bukowski, por ejemplo, cuyas opiniones sobre las mujeres convierten a Dragó en un ángel del Señor.
-Esta sociedad se escandaliza muy fácilmente y tiene una peligrosa tendencia al linchamiento y a la censura. Pero si los escritores han de empezar a autocensurarse, no nos engañemos: se acabó la literatura, se acabó el cine, se acabó el arte.
-Vivimos en una sociedad gazmoña y asustadiza, como cuando Franco, sólo que ahora los tabús son otros o se han inventado tabús nuevos.

Por lo demás, no me resisto a contestar a Myriam. Para empezar, no mezcles churras con merinas. Si un señor como Gil de Biedema, al que no dudo que admiras, hiciera con "tus niños" lo que hacía por ahí con sus amantes también lo verías de otro modo. Me gusta Sade pero, de ser contemporáneo mío, no necesariamente le presentaría a mi hermana.
Segundo: ¿Por qué esas mismas librerías no retiran los libros de Bukowski, de Gil de Biedma, de Navokov...? Me parece una incoherencia y una catetez de pueblo.
Tercero: ¿Cuál era la situación de ventaja de Dragó en lo que cuenta y cuál la situación de desventaja de las chicas, las cuales parece ser que eran las que llevaban la voz cantante? Lee el texto. ¡Oh, horreur, unas niñas de 13 años pueden estar sexualizadas!
Cuarto: No me importa coincidir en mis opiniones con Esperanza Aguirre (aunque debe ser en lo único que coincidimos) o con cualquiera. No ordeno mi conciencia según la opinión pública o la de este o la de aquel, sino por lo que me dice el sentido común. Probablemente en tu opinión sobre este caso tú coincidas con mucha gente del PP. Hasta el Papa te daría la razón a ti y no a mí.
Quinto: Tienes razón: deberíamos estar discutiendo sobre el Sáhara.
Besos y abrazos.

my
my dice:
18/11/2010 00:58

Somos viscerales tú y yo...en eso coincidimos...pero seguiremos desencontrándonos en este tema...Ufff, se abren aquí más debates que algún día...quizás.
Pero, lo siento...a veces me gusta mezclar churras con merinas...en realidad todos lo hacemos ¿ Por qué hablas de nuevo de la LITERATURA de Bukowsky, Navokov, Sade o Biedma ( al que admirar no admiro aunque me gusten sus poemas)cuando hablas de Dragó? NO lo entiendo. Pero si Bene me da la razón...pos mu bien...pero con la iglesia hemos topado y ahí ...volver a la pederastia y a la doble moral me resultaría fácil: no lo haré.
No me puedo creer que no entiendas tú la situación de desventaja de la que te hablo. He conocido a niñas de 12 o 13 años ( te empeñas en delimitar los delitos...cuando existen delitos morales aunque no estén tipificados)a las que sus propios progenitores prostituían...niñas de países o ambientes desfavorecidos...niñas vapuleadas por una vida, sin duda, dificil. ¿Crees de verdad que esas niñas son libres?

Gracias por ofrecer de nuevo una dosis de poesía. Me gusta el poema de Xandru. Me gusta el musgo.
Bss MY

Jose Luis Piquero
Jose Luis Piquero dice:
18/11/2010 02:57

Es que te va la marcha!
Vamos a ver: yo no estoy hablando de niñas de 12 años violadas y abusadas por sus propios padres. Me parece que no tengo que decir lo que opino de eso. Y ya sé cómo son las cosas en ciertos países. Pero el caso de Dragó con estas chicas no tiene nada que ver. Japón no es Indonesia ni esas niñas eran niñas vapuleadas por la vida y prostituídas por las mafias. ¿Por qué es tan difícil de asumir que a veces, a esas tempranas edades, hay chicas sexualizadas y que nos dan cien vueltas a ti y a mí? A mí particularmente no me interesan (me gustan las mujeres creciditas) pero es una realidad que sólo se puede ignorar desde el angelismo y desde una candidez heredada de los mitos que nos han transmitido. Te recomiendo leer "La canción del verdugo", de Norman Mailer, que, entre otras muchas cosas, contiene un certero retrato de una o dos de esas "niñas" que ya no lo son. El mundo es amplio, el mundo es más complejo que ciertos clichés a los que solemos recurrir.
¡Y qué manía con hablar de si Drágó es buen o mal escritor y si puede compararse con otros! Yo defendería la libertad de expresión del peor poeta del mundo, del novelista más chafardero.
Muchos besos.

my
my dice:
18/11/2010 12:17

Me va la marcha...y valoro la sexualidad incipiente,precoz, atrevida y LIBRE... y ¡los orgasmos express! pero ¡ Me rindo!!!!!!!! Estamos condenados a no entendernos en este post...ya que cada vez te comprendo menos.


Bss. My

Santiago
Santiago dice:
18/11/2010 12:57

El asunto es ¿para qué se instauraron las libertades de expresión y de pensamiento? ¿Se instauraron solo para escuchar lo que nos gusta? ¿Se instauraron para pensar solo bien? ¿Se instauraron para pensar mal y para expresarse mal (entendiendo esto como expresión de contenidos que nos desagradan)?
¿Nos imaginamos pensando solo lo que el Poder dice que está bien pensar?, ¿Nos imaginamos en una sociedad en la que no podamos blasfemar, por ejemplo, que no podamos expresar nuestro desacuerdo con otras personas?
Triste es la deriva que llevamos. De aquí a poco, alguien pondrá en la radio las canciones de Siniestro Total, de Los Rebeldes, de Burning, y de algunos más, y alguien pedirá que eliminen ese programa, que expulsen a su director. Esto ya ocurrió con La Edad de Oro y con La caja de Ritmos. Entonces, como ahora, estaban los reaccionarios y los que aceptaban la libertad de expresión.

Jose Luis Piquero
Jose Luis Piquero dice:
19/11/2010 02:11

Sí, Santi, llegarán a censurar el cuento de Caperucita como una metáfora del acoso sexual a las niñas. Joder, la mitad de la música que nos gusta sería censurable. Hasta mis poemas y los tuyos. Reivindiquemos la blasfemia, el exabrupto y todo lo que a un escritor le parezca apropiado para decir su verdad.
Un abrazo.

Tomas Rivero
Tomas Rivero dice:
19/11/2010 16:53

Jose, están a punto de prohibir el magnífico (es una opinión subjetiva) poemario de Tomás Rivero, "Fornicaciones". El 90% de posibles lectores, pensaron que eran poemas para aprender a follar. Que no, pero sí.
Parece ser que en la "acción" de aprender está el fallo, ya que ese reiterativo intento de querer aprender crea adicción. Y una cosa es el amor y otra describir el paisaje. A eso le llaman pornografía. Dado el lío los versos de "Fornicaciones" están sirviendo para tapizar las hojas del otoño. Y que estás mueran vírgenes.

Besos para el fin de semana en El Palamar-Castilnovo perseguido por los asesinos del paisaje.

Sir Charles
Sir Charles dice:
20/11/2010 19:32

Por abundar. ¿De donde han salido todos estos tipos quimicamente puros que gobiernan ahora la opinion publica? Puede ser que el auge de plataformas de television digitales haya impulsado algo este extravío, aunque ya venía de antes. Hace años escuché a Loquillo decir que las feministas le habian solicitado que distrajera "La Mataré" de su repertorio, por aquello de la
violencia y el maltrato a la mujer. Seguí escuchando que los enfermos de acondroplasía solicitaban que se prohibiese el bombero torero ¿Y no pueden ganarse la vida esos enanos actuando como les de la gana? No, porque hay otros enanos para los que es una humillacion verlo. Asi empezó a entrar todo el mundo al trapo y pronto todo herirá a algun grupo social marginal, minoritario, catolico o mediopensionista. Vengo pensando que hoy dia nadie publicaría -aqui en España al menos- a Bourroughs, que el Heroin de Lou Reed seria considerado apologia de la droga y etc etc.
De un escritor espero que ahonde en el ser humano, en nuestras bajezas morales, deseos ocultos, pasiones intimas...asi admiro a Dostoievsky por meterse en la piel de un asesino y hacernos sudar con el. No hace mucho leia unos relatos antiguos de William Carlos Williams, un medico y escritor americano muy admirado en su tiempo y considerado una gran persona. En sus relatos sobre medicos, aparece uno al que la desnudez de una chica de 15 años enciende su pasion, otro que ahogaría a un niño que no se deja mirar la garganta...pero ¿es que estos moralistas de ahora no tienen pulsiones escondidas? ¿Son puros como el agua de manantial? No me lo creo. Hipocresía es lo que hay, pero mucha mucha, por un tubo y sin problemas de conciencia.
La misma Aguirre que ahora no comenta conversaciones privadas se hartó de comentarlas cuando al que pillaron fue a ZP. Asi que algo de culpa de esto que vivimos ahora lo tiene la politica, esa polarizacion que se ha instalado en el pais y en la que funciona el "Al enemigo ni agua" y atacarle donde sea, como sea y con el motivo -o sin el- que sea.
Podemos tener motivos para que no nos gusten los USA, pero hemos de reconocer que alli la libertad de expresion es sagrada.
No soporto a Dragó, que me parece un engreido snob y pedante y mediocre escritor, al Sostres no le conozco, pero como se suele decir, me pongo de escudo cuando empiezen a apedrearles, y yo nunca tiraré la primera pí¬edra. Es mas, lo que ocurra ya en la realidad, no en literatura, entre dos personas -o mas- en una habitacion cerrada no es de mi -nuestra- incumbencia, dese la circunstancia de que haya una chica de 14 con uno de 28 o viceversa o lo que sea, si hay voluntad y no media abuso.
Me he pasao, pero con menos no era capaz de explicarme.
Salud.

Jose Luis Piquero
Jose Luis Piquero dice:
20/11/2010 21:03

Sir Charles: Magnífico resumen de la cuestión, de los peligros que acechan tras este epidemia de susceptibilidad ante cualquier palabra que se salga de lo establecido, admitido y refrendado. Es... la nueva censura.
Saludos cordiales.

Xandru F.
Xandru F. dice:
21/11/2010 00:31

José Luis, amigo, lo primero de todo, te doy y no te doy la razón con respecto a algo que apuntas: deberíamos estar discutiendo sobre el Sáhara; quizá si no lo hacemos sea porque todos coincidimos en que poco hay que discutir: la barbarie es evidente. Pero sí me parece más interesante el futuro de los saharauis que la sexualidad del Señor del Atril.
Y ahora, al lío. ¿Por qué sacralizamos tanto la libertad de expresión pero pretendemos ejercerla en un único sentido? En otras palabras: ¿por qué Sánchez Dragó es libre para decir lo que le dé la gana pero yo no lo soy para decir lo que opino de Sánchez Dragó?
En cuanto a la supuesta censura, que yo sepa ningún poder público ha sancionado a Sánchez Dragó por sus palabras. No le han cerrado la boca, no le han despedido, no le han dicho ni mu. ¿Dónde está la censura? ¿O es que para que Sánchez Dragó diga y escriba lo que le dé la gana tengo que callarme yo?

Jose Luis Piquero
Jose Luis Piquero dice:
21/11/2010 03:00

Despacio, Xandru. ¿En qué sentido no has sido libre para decir lo que opinas de Sánchez Dragó? ¿Se te ha censurado en este blog alguno de tus comentarios? ¿Algún medio de comunicación al que hayas enviado una columna criticándole (o blog o similar) te ha censurado? Si esto ha ocurrido, cuéntamelo, porque me faltaría ese dato. Mientras tanto, no veo que nadie haya censurado tu opinión. Así pues, no veo que la libertad de expresión se ejerza en un único sentido. Sácame de dudas.
Sí, SD ha sido censurado por algunos poderes públicos. Yo mismo mencionaba que el Ayuntamiento de Aljaraque (un poder público) le ha retirado su nombre a una plaza. Está por ver si le echan de Tele Madrid (aunque no lo creo). Pero las descalificaciones han sido múltiples en muchos medios: periodísticos, de la red... Es otra forma de censura: la amenaza, el descrédito, el ataque, el apedreamiento... Las librerías que retiran sus libros, etc. Más que un debate sobre sus palabras, ha sido un degí¼ello. Es una forma sibilina de censura: la crucifixión, el linchamiento, el descrédito. ¿No es censura? Pues no será censura...
Lo que no veo es que te hayan censurado a ti. ¿Me lo explicas?
Un abrazo.

Xandru F.
Xandru F. dice:
21/11/2010 04:11

Te lo explico, porque es evidente que me he expresado mal.
A mí nadie me ha censurado nada, hasta ahí vamos bien. Nadie me ha dicho: no puedes decir esto, no puedes publicar esto. (Estamos hablando en el presente temático que nos ocupa. En otros lugares y a propósito de ciertos temas, sí lo han hecho.) Pero el caso es que a Sánchez Dragó tampoco. Que hayan retirado su nombre de esa plaza que tú dices, con todos mis respetos para Aljaraque (que no sé dónde está), no creo que pueda tomarse como un ejemplo representativo. ¿Qué sería censura? Sería censura retirar el libro de la circulación (por orden judicial, por ejemplo), medida con la que nunca me mostraría de acuerdo. O exigirle al autor (no yo, ni tú, sino por ejemplo la Comunidad de Madrid) una rectificación pública. Eso sería censura.
No obstante, si lo que nos parece repudiable es la marea de críticas, mojigatas o no, que haya tenido que soportar el interfecto, ahí es donde pedimos el principio: ¿en nombre de qué instancia hay que callarse? SD dice lo que dice, yo digo que lo que él dice me parece una gilipollez, ¿dónde está el linchamiento? Él es libre para expresarse, yo también.
Por otro lado, también creo que todos estamos siendo juez y parte de algo que no sabemos reconducir: que hay comportamientos irresponsables (te pongo un ejemplo que no tiene nada que ver con la sexualidad y que, además, sabrás valorar viniendo de quien viene y sus dos cajetillas diarias: fumar en un autobús) y formas de intentar atajarlos que se parecen mucho a la caza de brujas (prohibir fumar en parques públicos). Protestar contra estas últimas no es lo mismo que justificar las primeras. ¿Que a mí me molesta la banalización del pensamiento que se esconde detrás de tantas medidas sobre lo "políticamente correcto"? Claro que sí. Pero no por ello voy a fumarme un puro en una guardería, no sé si me explico.
Un abrazo.

Jose Luis Piquero
Jose Luis Piquero dice:
21/11/2010 13:42

Parto del hecho de que existen diversas formas de censura. Una es la directa, la censura literal: por ejemplo, prohibir un libro, cortar partes del mismo... Cosas que puede hacer un gobierno cuando tiene suficiente poder para hacerlo. Hay otras formas más sutiles: un periódico que expresamente silencia una obra o a un autor o una librería que retira sus obras de las estanterías. No sé si puede llamársele censura, como al otro caso, y además cada periódico o librería hace lo que le dé la gana, pero hay una intencionalidad evidente de silenciar, de invisivilizar.
Y luego está el caso que nos ocupa, que consiste en meter miedo. No es lo mismo la crítica a lo que ha dicho alguien que una acusación de un delito, cuando ese delito, encima, no existe. Pero además está la estigmatización. Hoy en día acusar a alguien de pederasta o de maltratador no es sólo una crítica: es un baldón, es calificarlo de algo que la sociedad rechaza profundamente, que crea alarma social, que provoca reacciones, que automáticamente cierra puertas.
Ya he dicho que en este caso lo que más me preocupaba, más que el propio caso en sí, era el signo, la amenaza. De situaciones como esta sólo puede surgir entre los artistas una especie de paranoia, de autocensura, la sensación de que habrá que medir cada palabra, no sea que se enfurezca la masa vigilante de la moral y las costumbres y carguen contra uno.
Así pues no es censura en el sentido literal de prohibir una obra pero sí es una forma "social" o "colectiva" de censura.
En cuanto a los comportamientos irresponsables, ¿a qué llamamos irresponsable? El caso que pones me sirve: fumarse un puro en una guardería es un acto irresponsable. ¿Pero sería igual de irresponsable que yo escribiera un relato humorístico (pongamos por caso) en el que el protagonista se fuma un puro en una guardería?
Insisto en el punto principal: la plena libertad de la creación artística. No es lo mismo ser un asesino que retratar a un asesino en una película o una novela. Perdón por ser tan obvio.
Un abrazo.