Usted está aquí: Inicio / Miramamolín El Moro / Blog / "3.300 SPAM", por Miramamolín, el Moro.

"3.300 SPAM", por Miramamolín, el Moro.

Mi amigo Manuel, provocador él, me reta a que hable sobre este asunto, porque en menos de seis días ha recibido 3.300 SPAM. ¿De qué se queja?

Yo llevo mucho tiempo contando las arenas del Sahara, como he narrado aquí, para que la concejalía de urbanismo de Villafuentes de Perico pueda proceder a peatonalizarlo, y estoy en condiciones de afirmar solemnemente que he contado muchos más granos de arena en el mismo lapso cronológico (¡toma ya belleza de locución!).

Además, la recepción de SPAM es resultado de la concepción neoliberal de la economía que nos ahoga y que tanto gusta a la mayoría de la población. Hay que vender como sea y para eso se ha inventado la publicidad. Haga cada cual una encuesta “en su entorno” y anote cuánta gente deja de ver la tele por la publicidad, cuántos cibernautas han dejado de ver el mundial de “júrgol” porque había anuncios o el porcentaje de aficionados al tenis que apaga la tele porque los tenistas llevan publicidad hasta en los calzoncillos y las tenistas hasta en las bragas (bueno, ahora se dice “las braguitas”, más “fisno”, más erótico y menos guarro, según los publicistas).

Analice cada quidam el tiempo que mata en los centros comerciales, templos de consumo, rodeado de publicidad y las compras que realiza guiado por ella.

Eso sí, en las reuniones de la comunidad, todos nos quejamos de cómo nos ponen los buzones y proponemos la compra de un buzón para el exterior del portal en el que se depositen los papelorios y que cada cual coja lo que le pete.

Indirectamente, ya he dado la solución para el que no quiera SPAM: que los servidores instalen un buzón gordísimo en el que entren los SPAM para cuantos tengan sus cuentas de correo concectadas a ellos y que cada uno de nosotros, al abrir nuestro buzón encontremos una leyenda que diga algo así:

“en el buzón de SPAM hay “folletos” de Viagra, vacaciones económicas, lotería que toca siempre y el mejor sexo”

y que cada cual marque lo que quiere recibir.

Pero el SPAM tiene sus aspectos positivos:
para empezar, con estas calores, todo lo que sea líquido es de agradecer, aunque sea una “S”;
cumple una doble función social con las gentes de la tercera edad -los viejos, para entendernos- ya que, por una parte, difunde y normaliza el conocimiento de la Viagra y, por otra, debido precisamente a ello, los viejos nos vamos iniciando en las nuevas tecnologías;

gracias al SPAM estamos conociendo sonoridades antes impensadas en lo onomástico español, de modo que ya sabemos que hay gente que se llama Elvira Curtis, Francisco McGregor, Vanessa López, Can con Quinqué, Takaito te la Moto, etc... Mi amigo Fray Fossor de Onuba escribió un relato que comienza así:

Hay un banco de madera y hierro forjado frente al teatro. Sobre las tablas del asiento, el culo de Truman Gonsales está adquiriendo el aspecto de un pentagrama. Tiene los brazos extendidos sobre el respaldo, en un gesto entre crucificado y de abrazo. La tarde, otoñal, es muy apacible e invita al sosiego y a la reflexión.

Truman ha optado por la reflexión, ya que su ánimo no está para sosiegos porque desde que llegó a España, con el aura de exitoso guionista de culebrones, ...


en el que, como se puede apreciar, en el nombre del protagonista se unen la violencia de un presidente gringo y la dulzura de un apellido reciamente hispánico pasado por Sudamérica, ¿cabe mayor simbiosis entre lo más significativo de ambas culturas? Yo sé, porque mi turboturbante, activado en la función “SOI” (Spy of intentions) me lo ha detectado, que don ZP se ha inspirado en dicho personaje de Fray Fossor para enunciar su alianza de civilizaciones;

por último, la exhaustividad no es mi meta ahora, a mí el SPAM me rejuvenece, me hace revivir las colombinas y el sonido de los cohetes junto a la ría:

Ssssss.....¡PAM!

Cuando las trasladen, esos cohetes ya no sonarán lo mismo.

PacoHuelvaCala
PacoHuelvaCala dice:
12/07/2006 21:44

Definitivamente, Miramamolín, eres un monstruo.
SALUD, HERMANO.
PACO HUELVA