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Amor eterno

Hay una pareja en Italia que lleva más de seis mil años celebrando el Día de los Enamorados. Seis mil años por trescientos sesenta y cinco días aproximadamente, dan un total de más de dos millones de días abrazados la una al otro sin fallar una sola jornada en lo que llevamos de humanidad. Se prometieron amor eterno y ahí están. Contra viento y marea, contra el frío, el calor y los cambios climáticos que en seis mil años hayan podido acontecer. Amor eterno contra la guerra efímera de las otras parejas. Amor histórico contra todas las guerras que a la península italiana han ido fragmentando y recomponiendo, dejando siempre cadáveres a su paso, guerras de sucesión, guerras atómicas, guerras de patio de colegio. Amor verdadero, amor para siempre, amor contra el tiempo, contra las religiones, los papados, amor inmortal, unido para siempre en la muerte infinita, contra la ciencia y la conciencia. Amor sin San Valentín Bendito y sin Interflora.
Yo celebraré San Valentín imaginando la historia más hermosa de las posibles acerca de la vida –y sobre todo de la muerte- de estos "˜Amantes de Valardo"™. No quiero pensar que la mujer está ahí como prenda que en sacrificio se ofreciera a su compañero muerto, ni que eran dos niños jugando al escondite. No quiero pensar siquiera que, aún amantes, fueran presas del miedo y se refugiaran el uno en la otra. Escudo uno del otro contra el fuego o la invasión de una tribu del norte de Europa. Protección la una de la otra, escondiéndose de un alud de nieve o de una estampida de búfalos prehistóricos. No, la historia que yo quiero creer sobre este desenlace tiene otras causas.
Quiero pensar que se juraron amor eterno bajo la misma luna blanca que seis mil años después testificara otros amores posiblemente mucho más controvertidos y amenazados por un presupuesto mayor de competidores. Da escalofrío saber con certeza científica que aquel satélite que iluminaba la tierra como único foco de luz, era el mismo que hace tres días fuera lugar de los hechos de un crimen pasional, con resultado de cadena perpetua para la nasa. La luna, nuestro cuerpo celeste desde hace miles de años, tan cerca y tan lejos, escenario perpetuo de amantes de todas las tendencias e intendencias.
Quiero pensar que fueron dos militantes del amor y el sexo, proscritos por su impostura, luchadores contra un sistema de dioses castigadores que obligaban a amarse sólo hasta que la muerte los separara. Condenados por un amor clandestino, por un amor contra legem; amantes que ganaron la contienda final después de perder mil batallas como milicianos furtivos.
Elijo pensar que sucumbieron al éxtasis más literalmente insoportable, cuando parece que la tierra se abre en mil pedazos y todos los volcanes de la era cuaternaria saltan en erupción a un tiempo. Quiero seguir imaginando y pensar que la muerte les sobrevino en ese instante en que hay que separarse un centímetro para tomar aire.
manuel rubiales
manuel rubiales dice:
14/02/2007 10:18

Bellísimo artículo María, como siempre. Estos restos arqueologicos han dado la razón, definitivamente a Quevedo:
"Alma, a quien todo un Dios prisión ha sido,
venas, que humor a tanto fuego han dado,
medulas, que han gloriosamente ardido.
Su cuerpo dejará, no su cuidado;
serán ceniza, mas tendrá sentido;
polvo serán, mas polvo enamorado"

maria g.
maria g. dice:
14/02/2007 10:32

Ay, Manuel, ese poema de tercero de BUP, el mejor año de mi adolescencia. Gracias, Manuel, por las flores.

rafa leon
rafa leon dice:
14/02/2007 10:38

maría, que precioso artículo. Espero que no lo lean los del cortinglé, que éstos son capaces, por san Valentín, comercializar una réplica en miniatura de los tales amantes, lo cual, amén de algo macabro, sería una falta de respeto hacia aquellos y el resto de todos los amantes de la historia, porque la comercialización de los sentimientos y el abrazo es ya el colmo del capitalismo.

¡Mejor que un viceroy de esos, regalad un beso, una caricia, una sonrisa, un abrazo por San Valentín!, pero con más razón y fuerza el resto de los días no instituidos "oficialmente" para declararse amor y buenos sentimientos.

Abrazos (y un beso para ti)
Rafa

maria g.
maria g. dice:
14/02/2007 10:44

Gracias, Rafa, besos a-brazos partíos

paquita
paquita dice:
14/02/2007 13:52

Elijo pensar que sucumbieron al éxtasis más literalmente insoportable, cuando parece que la tierra se abre en mil pedazos y todos los volcanes de la era cuaternaria saltan en erupción a un tiempo (...)
Requeteguapo. PAQUITA

Victoria
Victoria dice:
14/02/2007 23:44

Qué maravilla! Cuántos entresijos pueden convivir en un solo abrazo!.

Besos abraza_dos.

Eva
Eva dice:
19/02/2007 10:00

María que bonito imaginar todo eso que dices, que bonito imaginar que puedes encontrar el amor de tu vida, que bonito imaginar que puedas compartir con él el resto de tu vida, que bonito imaginar que la persona que tienes a tu lado te quiere y tu la quieres en la misma medida, que bonito imaginar…. Pero hay otras maneras de amar. No es necesario estar abrazados eternamente para amarse, no es necesario ir de la mano a diario, no es necesario pensar siempre el uno en el otro. Lo único que es necesario es saber que como personas individuales hemos elegido compartir la vida con otra persona. Es todo tan complejo en el amor, que simplificarlo o esquematizarlo en un abrazo para mí es insuficiente. Yo amo y estoy enamorada, pero por suerte o por desgracia no de la misma persona.