Este sapo es un compadrito, que dirían los argentinos; un tipo que sabe lo que quiere, un trinfador; no hay más que mirarle a los ojos, es un chuleta de postín, de esos que tiran de navaja a las primeras de cambio. Me gusta el sapo.
¡Salud!
¡Jolin, Arantxa!, si parece que está vivo, que va a saltar de un momento a otro. Seguro que es todo un príncipe, y con suerte.
Feliz tarde, un abrazo grande.
Bueno Fidel, yo que le conozco bién, creo que el beso lo recibió de una tal Elsa Pataky... o tal vez lo soñó, de cualquier modo, el bichejo se siente feliz con su condición de sapo, ¿quién querría en su lugar convertirse en humano?.
Tienes razón Paco, le has calado hasta las ancas.
Anouk, que ilusión me hace leerte aquí, pues te diré que... no solo lo parece, lo está, él vive en mí.
...y a mi que el careto der bisho me resulta una jartá de familiar... no sé, no sé,
Yo me pregunto quién sería la princesa que acabaría besándole en los morros.
¡Qué "faunática" de los bichitos eres! Me gusta tú. Te sigo eh? Un abrazo olor a nenuco!!!