Brisa

 

La brisa se reparte entre nosotros.
Los que estamos a bordo
y aquellos que han tenido que quedarse
en casa una vez más.

Reconozco en el muelle
la figura de un hombre
que sonríe sin ganas, despidiéndose,
tratando de dar ánimos
a los que se están yendo.
Es rubio, tiene los ojos claros y nublados
y una rebeca verde,
mira impaciente su reloj
en un gesto que se va a repetir
muchas veces en los próximos días.