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El otro oro de Moscú

oro

Según un informe de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (FEDEA), ente patrocinado en gran parte por los poderes financieros patrios, nuestros muy altruistas y abnegados patriotas “muy españoles y mucho españoles” tenían en el año 2013 más de 144 mil millones de euros depositados en paraísos fiscales (en torno al 50% en Suiza). Para hacernos una idea aproximada de lo que supone esta cifra, decir que los presupuestos del conjunto de las Comunidades Autónomas del Estado español para este año en curso ascienden a 169 mil millones de euros (31 mil millones para Andalucía, la Comunidad Autónoma más poblada).

Pero sigamos con las comparaciones. A 200 metros de la costa nordeste de Menorca, y formando parte del parque natural de s’Albufera des Grau, ha sido puesta a la venta la isla de Colom. Con 59 hectáreas, la isla cuenta con una vivienda principal de 100 metros cuadrados ―con un anexo de 30 metros que hace las veces de almacén―, una cabaña de madera tratada de 135 metros y una “pequeña” caseta de 20 para embarcaciones. Su precio: 5,25 millones de euros. Mas de 27 mil islas similares, que sumarían una superficie algo mayor a la de toda la provincia de Huesca, se podrían adquirir con esos 144 mil millones evadidos.

144 mil millones ―ahí es nada―, un valor entre 7 y 12 veces superior al que hoy alcanzaría en el mercado el tan cacareado oro de Moscú.

Los pactos de la burra (10)

payaso

Escrito perpetrado tras la finalización de la presentación por parte de Rajoy de su programa de desgobierno:

Después despotricaréis hasta la saciedad por tener que acudir ―fun, fun, fun―, a votar el día de Navidad. Pero lo vuestro de hace un rato es mucho peor con diferencia. Porque hay que ser “masoca” y estar mu’ “amamonao” pa’ a las 5 de la tarde ―hora torera y del té donde las haya― de un 30 de agosto con 40 grados a la sombra, dedicarse a escuchar a Rajoy rajao “Ozores” decir mentecateces, en lugar de pegarse una buena siesta. Yo acabo de despertar luego de un dulce sueño fourieriano. ¿Tenemos ya Gobierno despótico iletrado?

BONUS TRACKS

Tras, el día después, haber escuchado cuántas y tamañas sandeces, ya no me queda otra que abogar por abolir para siempre el Gobierno de España así como el resto de los puñeteros gobiernos que desgobiernan el mundo. ¡Vivan el socialismo libertario y la promiscuidad! ¡A follar que son tres días!

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Haiku (o puede que otra cosa)

Oh, Investidura,

no me la pones dura

ni con Viagra.

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Versión libre de la réplica de Rajoy rajao a ERC en el de-váter de NO investidura:

“España es una gran nación y los catalanes muy catalanes y mucho españoles.”

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Hace unos días en un diario digital denominaban a Rajoy “el candidato conservador”. ¿Candidato conservador? ¿No sería más adecuado llamarlo “el taimado destructor”?

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El pacto entre PP y C’s para la de momento NO investidura de Rajoy, debería ser utilizado a partir de ahora como uno de los mejores ejemplos de los aspectos fundamentales sobre los que en cualquier momento y lugar se debiera asentar un pacto de silencio. A la altura de los perpetrados en los mejores tiempos de Capone.

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Esto… Ejem, ejem. ¿Alguien por ahí que me sepa decir el segundo apellido de Rita Barberá? Es pa’ una tesis.

Escribo y me pregunto

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“El séptimo ángel derramó su copa por el aire; y salió una gran voz del templo del cielo, del trono, diciendo: Hecho está.”

Apocalipsis, 16:17

Escribo y me pregunto
para qué más allá
de echar en el instante
creativo bilis fuera.
Lo asumo: soy mediocre
y no trascenderán
mis versos una vez
que haya muerto y se pudra
lo que fui —casi nada―
y no fui bajo tierra.
Pero si trascendiesen,
si estuviese juzgando
mi quehacer con dureza
y mis poemas fuesen
la obra de un genio, textos
dignos de admiración
y estudio en el futuro,
¿podría dejar acaso
de hacerme esta pregunta?
Traspasamos ya el límite
y no queda futuro
ni esperanza. Es el hombre
moderno una alimaña
que defeca a la atmósfera
dióxido de carbono
como cuántos volcanes;
una plaga insaciable
con las horas contadas.
Traspasamos el límite
y ya no hay vuelta atrás
por mucho que cambiemos;
si abriésemos los ojos,
veríamos las orejas
del lobo, una jauría
que lleva nuestro nombre
y el de un Armagedón
que está a tiro de piedra.
Para qué escribo entonces.
Para nada ni nadie,
está la suerte echada.
No lo siento por mí:
todo hombre ha de morir
y cuando llegue la hora
del caos y la congoja
suprema ya habré muerto.
Lo siento por mis hijos,
a lo sumo mis nietos:
qué espantoso morir
con los ojos abiertos
a un mundo que se muere.

Turrón de almendras

aa

Después de sucesivos

gobiernos recortando libertades

y derechos al pueblo

-hablo de Ibexistán, aunque pudiera

referirme con esto

a otros muchos países

de nuestro mal llamado “mundo libre”-,

nos quieren convencer de que no es bueno

seguir sin un gobierno que perpetre,

por ejemplo, una nueva

reforma laboral,

más privatizaciones y subidas del IVA,

y la reactivación

de cuanto mecanismo sea preciso

para envolver los montes y las playas

patrios bajo un sudario de alquitrán y cemento.

Y, por si hubiese dudas,

de no alcanzarse acuerdo

para en esta ocasión investir Presidente

a un lacayo del Ibex 35, pretenden

llevarnos a votar en Navidad;

menudo disparate, pudiéndolo dejar

para la Epifanía.

Carta a los Reyes Magos.

Estimados Melchor,

Gaspar y Baltasar:

humildemente os pido

que de formarse al fin Gobierno no tengamos

que decir unos meses más tarde con tristeza

“sin Gobierno vivíamos

mejor”. Una apostilla:

para después del pavo

-o el choco, que es lo mismo-

champán francés, que el cava

es catalán, ya saben:

un producto de aquellos que, salvajes, se afanan

en romper en pedazos la unidad sacrosanta

de la Una, Grande y Libre Ibexistán.

La bomba estalla

ninos-alepo

No alcanza a comprender

cómo ha llegado a esto.

Pero ahora, en la inminencia

de su acto de barbarie,

duda en tanto recuerda

las bombas sobre Alepo, la farmacia

hecha añicos, la esposa

muerta, ¡muerta!, los hijos

muertos bajo un turbión

de impotencia y escombros,

la huida, el mar Egeo

―cadáveres flotando―,

la frontera de Hungría

cerrada a cal canto

―los golpes, los disparos

policiales―, el hambre,

la lluvia, el viento, el frío…

La llegada a “La Jungla”, el desalojo,

los gases lacrimógenos,

los cañones de agua,

la miseria, el desprecio,

el desprecio, el desprecio,

el desprecio, el desprecio…

―¡para volverse loco!―

La bomba estalla. Deja

al menos quince muertos

y decenas de heridos.

Mañana, en las noticias,

sin pruebas todavía

que lo avalen, dirán

que, sin lugar a dudas,

era un cruel terrorista,

un radical, un perro

islamista atentando

contra la libertad

y la paz en Europa.

Un perro terrorista. ¿Quién podría,

con los antecedentes

citados, afirmarlo

sin, en principio al menos,

albergar una duda?

Opus magnum

poltrona1
Oh mullida poltrona
filosofal que mudas
hasta al más radical
de todos los demonios
separatistas ávidos
por romper la unidad
sacrosanta de España,
en actor moderado
de una muy democrática,
respetable y virtuosa
opción nacionalista.
Oh prodigiosa pócima,
oh elixir, tú que otorgas
una holgada vidorra
a los pocos que logran
dominar tus secretos,
contigo se ha logrado
superar los más altos
e inconcebibles sueños
de cualquier alquimista:
Zósimo de Panópolis
estaría boquiabierto.

BONUS TRACK

Ana Pastor y el lobby
burgués nacionalista:
ovejas negras muertas.

(el bosque feroz)

Rivera el desnortado y Rajoy el caminante

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Después de cuántos noes de campaña y precampaña y hasta el infinito y más allá, ahora viene Rivera a decirnos, una vez más, aunque con la boca chica, que no, que, en la primera, no, pero que a la segunda, por el bien de Ibexistán y sus perfumandos proxenetas patrios, acabará inhibiéndose. Y uno, ante algo así, no puede más que declararse ojiplático y paticolgante militante. ¿No, pero luego, ¡ah!, me abstengo? ¿Anunciado así, de antemano? ¿Sin esperar a que de por medio se produzca alguna modificación sustancial o aun baladí en lo político que mínimamente lo justifique? Ojiplático. Perplejo. Paticolgante. Estupefacto. Porque, claro, si entre primera y segunda, Rajoy el caminante, ese leviatán antimachadiano que, como caballo de Atila, devasta los caminos al andar, se comprometiese con Rivera, siempre que acudiese a someterse a una sesión de control del Congreso, a hacerlo, por ejemplo, ataviado de lagarterana y andando rápido (léase “rápido” muy rápido), habría motivos. Pero, en lo relativo a posicionamientos sin motivo alguno que los avalen, mejor abstenerse de dar bandazos como canto rodado sin meninges, y pronunciarse de manera definitiva a la primera.

De impunidad, víctimas y verdugos

cartel-iu-madrid-antiobama

La Sevilla cateta, con su alcalde “hipotenuso” a la cabeza, se ha quedado compuesta y sin novio. Y lo primero al respecto, cómo no, ha de ser la expresión de una empatía tan sincera como dolida para con las víctimas de las causas inmediatas: cinco policías blancos muertos a manos de un negro. Como Obama. Y también para con las de las no tan inmediatas: negros y más negros, también como Obama, asesinados impunemente por policías blancos desde hace tanto. Maldito odio racial y maldita impunidad de los asesinos raciales y de estado, que han dejado a la Sevilla cateta, compuesta, sin novio, despechada. Sin poder manifestar su admiración, que no sumisión y vasallaje, por uno de los mayores símbolos hoy del Imperio. ¿Se habría acicalado tanto la coqueta Sevilla cateta para tratar de agradar, por ejemplo, a José Mujica en los tiempos en que, tal como ahora lo es Obama, también era el presidente de un Estado soberano? Sin duda: Sevilla, la Sevilla cateta, que hoy nos sirve de metáfora del mundo, tiene un color especial. Y es siempre acogedora y generosa con aquellos que la visitan. Y sabia diferenciando a víctimas y verdugos. No como ese cartel de IU instando a Obama a volverse por donde vino, que tanto ha molestado a los judíos, esas víctimas del pueblo palestino a las que Obama financia, entre otras cosas, las armas que necesitan para defenderse de tan sofisticada y criminal amenaza. Víctimas y verdugos, impunidad y crímenes, siempre valorados en su justa medida en este mundo cateto pero siempre acertado y ecuánime en sus dictámenes. Obama, go home; el pueblo norteamericano te necesita. La Sevilla cateta, aun compuesta y sin novio, sabrá entenderlo.


Radical mutación

umbral

Radical mutación

la que en Ibexistán

ha sufrido en tan sólo

unos días el coco

―me refiero a ese monstruo

ficticio que el poder

usa tan a menudo

a fin de acojonarnos

y comernos el coco―,

pasando no se sabe

por qué prodigio alquímico

de ser un radical

bolivariano a un pérfido

―siempre lo ha sido Albión―

cismático británico.

Fábula de la cebolla

cebollas

IBEXISTÁN es un país de todos los demonios ―como aquel otro que describiera Gil de Biedma― con una economía eminentemente rural de carácter feudal. La práctica totalidad de la tierra se haya repartida entre dos grandes compañías agrícolas que, pese a hacerse aparentemente la competencia, son propiedad de una misma familia. Estas dos compañías se dedican al cultivo del pimiento ―rojo y verde respectivamente―, ingrediente esencial desde tiempos inmemoriales en la dieta de los ibexistaníes.

¿La práctica totalidad? No, entre las tierras de esas dos grandes compañías hace décadas que, al modo de aquella pequeña aldea gala de ficción ideada por Uderzo y Goscinny, resiste una modesta explotación familiar dedicada al cultivo de la cebolla ecológica, regentada en los últimos tiempos por Ana María Izquierdo. Y ello a pesar de que, salvo contadas excepciones, los ibexistaníes, sin haber llegado a probarla nunca, detestan la cebolla.

Pero todo esto cambió de manera sustancial con la llegada a Ibexistán de Pablo Recio. Recio, un joven ambicioso, prepotente y arrogante, y buen conocedor de los sectores agrícola y agroindustrial, consiguió en un corto espacio de tiempo poner en explotación el inmenso baldío ―en torno a un 20% del total de la tierra― situado al sur de Ibexistán, así como, mediante el uso de avanzadas técnicas de mercadotecnia, comenzar a extender el consumo de cebolla entre los ibexistaníes.

Las pretensiones de Recio fueron claras desde un principio: ir ganando terreno al cultivo del pimiento hasta hacerse con la propiedad de la mayor parte posible de las tierras de Ibexistán. Y para ello, el primer paso que se propuso, fue hacerse a cualquier precio con la explotación de Ana María, mucho menos rentable en términos de producción, pero con un producto de probada y mucha más calidad. Eliminar al competidor más débil le dejaría manos libres para su pretendido asalto a los cielos. Y así inició una furibunda estrategia de acoso y derribo, enfocada en un primer momento a desacreditar los métodos de cultivo y comercialización de Ana María, pero que no tardo mucho en extender como mancha de aceite pesado al terreno de lo personal.

Pero con el paso del tiempo, y viendo que no alcanzaba los resultados apetecidos, decidió cambiar de estrategia y, a fin de unir fuerzas, propuso matrimonio a Ana María. Un matrimonio de conveniencia ―que Ana María aceptó de buen grado por mor de su gran amor por las cebollas―, cuya celebración sería aprovechada para tratar de convencer al mayor número posible de invitados de que invirtiesen en un sector de tanto futuro en Ibexistán como el de la nutritiva liliácea.

La noticia del enlace causó un revuelo sin precedente alguno en Ibexistán. E hizo cundir el miedo entre las mafias del pimiento. Apenas había otro tema de conversación y, siempre que eran interrogados al respecto, los allegados tanto de uno como de otro de los futuros cónyuges afirmaban con rotundidad que bajo ningún pretexto dejarían de acudir a la celebración de los esponsales. Pero en su confuso fuero interno, los de Ana María eran incapaces de olvidar los ataques que ésta había venido recibiendo por parte de Recio, en tanto que los de éste estaban concluyentemente convencidos de que, tal y como había venido repitiendo sin descanso tiempo atrás el novio, la novia era poco menos que una arpía que no merecía lugar alguno bajo el sol. Y el día de la boda, como consecuencia de la inasistencia de gran parte de los invitados, fue un desastre sin paliativos.

“El de la cebolla ecológica es un sector sin futuro alguno. No sé por qué demonios se me pudo ocurrir casarme con esta jodida zorra” ―declaró Recio justo al finalizar la ceremonia.

Democracia directa, Brexit y Eurocopa

islandia-relator

Los británicos son unos grandes apasionados de la democracia directa. Así, en la pérfida Albión, se esta llevando a cabo una recogida de firmas electrónicas por parte de ciudadanos contrarios al Brexit, solicitando que se repita el reférendum al respecto. Quizá fuese bueno que también se comenzase a promover otra recogida de firmas por parte de aquellos otros ciudadanos favorables al Brexit, instando a que no sea repetido el referéndum. Más que nada por si, en función de los apoyos recibidos por cada una de esas recogidas de firmas, no fuese necesario repetir el referéndum.

Por otra parte, uno de los más destacados hinchas del Tottenham ha comenzado a recoger firmas exigiendo la repetición del partido entre Islandia e Inglaterra tantas veces como sea necesario para que el triunfo caiga del lado de los de Wayne Roone. “Lo del Brexit tiene un pase, pero que nos veamos apeados de la Eurocopa en octavos es inadmisible” —ha declarado. Una gran iniciativa patriótica y a la par democrática, sin duda. Deberían tomar buena nota los seguidores de La Roja.

Felíbex González, ese PPatriota

armada

Ha exigido Felíbex

González castigar

con dureza a la pérfida

Albión por su demanda

de divorcio a la Unión

Europea. Qué cosas;

luego de cuatro siglos

aún nos quedan patriotas

en la Una, Grande y Libre,

soñando con la baba

caída en repetir

el imbécil fracaso

de la Armada Invencible.

En agradecimiento a David Cameron

david-cameron

“Brexit, brexit, así gana el Brexit.

(Cameron se durmió, y el Brexit se lo llevó)”

Nada, finalmente, los pueblos del Reino Unido de la Gran Bretaña han decidido, con el voto de sus ciudadanos, abandonar la Unión Europea.

Y, de inmediato, han comenzado a caer las bolsas de valores de medio mundo. O del mundo entero. Algo lógico. Pero no porque una cosa —a modo de vínculo causa-efecto determinado por las misteriosas e imbatibles fuerzas del fatum— tenga que estar relacionada directamente con y tener como consecuencia la otra. No. Lo que sucede es que las bolsas de valores son, entre otros muchos, uno de los mayores instrumentos de extorsión de los que disponen las mafias del totalitarismo financiero para dominar a los pueblos del mundo e imponerles sus intereses tan injustos como espurios.

Y ha faltado tiempo para que comiencen a alzarse voces de reconocido prestigio —o de bien ganado desprestigio, según qué casos— valorando como un descomunal error la decisión tomada por los británicos. Y puede —o no— que sea cierto. Como no es menos cierto que todos y cada uno de los pueblos del mundo debieran ser siempre los protagonistas y responsables directos tanto de sus mayores aciertos como de sus más catastróficos errores. Para no declarar una guerra, para establecer políticas fiscales y, entre otros muchos asuntos, para decidir en compañía de quién y de quién no desean caminar hacia el futuro (y esto lo dice un internacionalista convencido; pero un internacionalista obrero, no del capital). Ese protagonismo de los pueblos sí podría ser considerado como algo muy aproximado a una verdadera democracia. No estas otras apologías más o menos encubiertas de la falacia y la opresión en las que la toma de decisiones en asuntos de peso —cómo no hacer mención en este punto al TTIP— se produce a espaldas de los ciudadanos y en provecho exclusivo de los grandes capos del capitalismo.

Dicen de Cameron que desde hoy no es más que un cadáver político. Yo así lo creo. De hecho acabamos de conocer la noticia de su dimisión. Pero lejos de terminar estas reflexiones haciendo leña del árbol caído, quiero hacerlo rompiendo una lanza en su favor. Porque si es cierto como así parece que ha muerto como político, hay que reconocerle y aplaudirle que lo haya hecho con dos ovarios, con las botas de la democracia bien puestas. Dando la voz al pueblo. Y dándosela en un asunto en el que la opción por la que apostaba tenía bastantes posibilidades de salir derrotada. Como así ha sucedido. Todo un acierto del conservador británico. Y una gran fiesta de la democracia para los pueblos del Reino Unido. Error o acierto en cuanto a las consecuencias de la decisión que estos han tomado, ya se verá con el tiempo. Pero acierto absoluto en cuanto a la esencia. Gracias, muchas gracias, David William Donald Cameron. A ver si de una puñetera vez vamos tomando ejemplo.

El camarote de los hermanos Marx y el Titanic

titanic


Rubalcaga, tal vez queriendo hacer honor a la segunda parte de su apellido, y en un derroche de ingenio sin precedentes —se ve que el hermanísimo del corrupto Juan Guerra está consiguiendo crear escuela en este sentido—, ha afirmado que Unidos Podemos es algo así como el camarote de los nietos de Marx. Y el símil me gusta. Porque la famosa escena del camarote, si algo tiene, es que mueve a la risa, algo de lo que estamos tan faltos últimamente los pueblos de España como consecuencia del permanente saqueo que el bipartidismo patrio lleva décadas perpetrando. Y porque la filosofía del otro Marx, Carlos, le pese a quién le pese, aún continúa siendo motivo, puede que casi el único, de esperanza para la clase obrera frente a las mafias del totalitarismo financiero y sus sicarios políticos. Sí, una singladura la de Unidos Podemos, cimentada sobre la recuperación de la alegría y la esperanza. Una singladura muy diferente a la triste y desalentadora deriva neoliberal en la que se encuentra inmerso el Titanic de un PSOE sin timonel —Schnz, visto lo visto, no parece capacitado para ejercer siquiera como mal grumete—, que parece abocado a un estrepitoso y puede que irreparable naufragio como consecuencia de las vías de agua abiertas en su decrépito casco por la corrupción y una aberrante metamorfosis ideológica que ya viene de largo. Pero esto, a Rubalcaga, como a aquellos imperturbables músicos de la Wallace Hartley Band, empeñados en seguir tocando en tanto el trasatlántico se iba a pique, no parece importarle un higo.

La otra Eurocopa

franciaAhora que, en el contexto
de la lucha emprendida
por los trabajadores
galos contra la abyecta
reforma laboral
del gobierno de Hollande,
en Francia se celebra
el Europeo de Fútbol,
no resulta de más
mencionar que hace décadas
se viene sucediendo
en todo el mundo el mismo
y desigual encuentro
entre los combinados
de los neoliberales
y los socialdemócratas.
Ante todo decir
que se trata sin duda
de un partido amistoso.
Luego hacer referencia
a los buenos propósitos
que guiaron, en principio,
la estrategia adoptada
por los socialdemócratas,
empeñados en ser
motores del Estado
del bienestar, así
como, frente a la opción
de la lucha de clases,
en extender el uso
de la negociación
colectiva al objeto
de perpetuar la paz
social y procurar
condiciones de vida
decentes para el pueblo.
Visto así pareciera
que los socialdemócratas
y, con ellos, el pueblo,
albergan suficiente
chance para ganar
finalmente el partido.
No es más que una quimera.
Porque en sus filas hay
jugadores vendidos
al capital y el resto
de tan diestros no saben
usar la banda izquierda.
Porque, en ningún momento,
la socialdemocracia,
ha llegado a jugar
en casa y el terreno
de juego donde opera
el capital se encuentra
atestado de trampas
y sus gradas plagadas
de hoolligans violentos.
Por no hablar de los árbitros
—el Fondo Monetario,
la OTAN, las Naciones
Unidas, la OCM—
siempre sin excepción
barriendo para casa.
Puede que en la Eurocopa,
la selección francesa
—negros representando
a uno de los países
donde más han crecido
los partidos políticos
de carácter racista—
se lleve el gato al agua.
Pero en el otro encuentro,
el de la clase obrera
contra los atropellos
del neoliberalismo
y los socialdemócratas
franceses, sería estúpido,
por más que, por fortuna,
se alcanzase la prórroga,
gritar “este partido
lo vamos a ganar”.
El equipo contrario
tiene en sus filas muchos
jugadores expertos
en lanzar penas máximas.
Así que, si queremos
tener en el futuro
una mínima opción
de ganar el partido,
apostémoslo todo
y sin pero a un equipo
que juegue por la izquierda.

Vamos de paseo, pi, pi, pi, Ayllón y Montero…

payasos

Lo confieso, en ocasiones llego a pensar que los sujetos que, sin una molécula de escrúpulos en sus corazones, dirigen los medios de comunicación en este país de todos los demonios —que diría Gil de Biedma— son poco más que una masa ingente de carne putrefacta sin una sola neurona operativa. Después lo descarto de inmediato. Porque estos sujetos sí que tienen cerebro. Otra cosa es que lo utilicen no para informar a la ciudadanía, sino para manipular a las masas en defensa de los intereses espurios y privativos de las sucias manos que los mantienen. Porque hay que ser muy descerebrado o un perfecto desalmado —valga el oxímoron— para seguir machacando erre que erre con el estúpido culebrón este del trayecto compartido por José Luis Ayllón e Irene Montero en el coche del primero. ¿Es que dos personas de diferentes ideologías no pueden, con total naturalidad, utilizar de manera compartida de un modo esporádico e incluso habitual un medio de transporte sin tener que ser por ello objeto de arteras y febriles especulaciones? ¿No pueden compartir un café, un recital de poesía, un concierto de música, una película de Buñuel y, si se tercia, hasta cama? ¿Es que nos quieren hacer pensar estos sicarios de lo peor que no somos otra cosa que ideología cerril que anula cualquier posibilidad humana de empatía? Un servidor de ustedes, comunista hasta el tuétano, ha tomado café con militantes del PP, del PSOE, de Podemos; con incondicionales del Sevilla F.C.; con sindicalistas de UGT, de CGT, de Comisiones; con aficionados a los toros, y hasta con alguna que otra admiradora de Pitingo. Y hemos hablado de música, de fútbol, del tiempo, de cine, de poesía, de cómo está la abuela, de los hijos y una larga lista de etcéteras. Y también de política. Y no ha pasado nada. Porque nada había de pasar al respecto. Un servidor de ustedes tiene amigos socialistas, populares, sevillistas… Y si se tercia compartir coche con cualquiera de ellos no saca a relucir escrúpulos ideológicos fuera de lugar para evitarlo. Que hay que compartir coche; la necesaria mitigación del ya desbocado calentamiento global lo aconseja. Que hay que compartir de todo; el galopante enfriamiento global de las relaciones humanas al que asistimos en la actualidad lo hace imprescindible. Como cantaban Miliki y compañía, el viajar es un placer. Y más si en el trayecto, compartimos. Y, en este culebrón, los payasos son otros, no los viajeros.

Martín Montoya

gimnasia

Martín Montoya vino

de una aldea perdida

de la sierra de Huelva

para cursar primero

de BUP unos dos meses

antes de que muriese

el Dictador que fuera

para sus partidarios

el prohombre que fraguó

la modernización

de la Una, Grande y Libre.

Eran años de azufre

en el aire y del óbito

lento de las marismas

del Tinto bajo un manto

de residuos nocivos

procedentes del Polo,

y de impulso incipiente

de medidas de higiene

en centros de trabajo

y enseñanza al objeto

de, junto a otros factores,

tratar de mejorar

la calidad de vida

de obreros y estudiantes.

Y así fue que Martín,

tras su primera clase

de gimnasia en el patio

del instituto Alonso

Sánchez, fue conminado

por aquel profesor

—no recuerdo su nombre—

progresista y adepto

de la higiene, a asearse.

Martín, que ya dijimos

venía de una aldea

perdida de la España

moderna, al ver el agua

brotar de la alcachofa

de la ducha, espantado

y entre las crueles burlas

de los demás alumnos,

huyó como alma en pena

y no volvió ya nunca

a clase de gimnasia.

El profesor, no obstante,

ya muerto el Dictador,

tras suspenderlo en junio,

le dio un bien en septiembre.

Tita Gus y sus cosas

tiagusDice la tía Gus, alias Emperaora de Triana, que la culpa de toda esta mierda en la que hoy se ahogan los pueblos de España, la tiene en exclusiva el Partido Popular por sus políticas de recortes. Olvida tita Gus que las susodichas políticas vienen propiciadas por la reforma del artículo 135 de la Constitución Española, que se abrió paso con el voto favorable de PSOE, PP y UPN, y que, oh sorpresa, fue propuesta en principio por el entonces presidente el Gobierno, el mal llamado socialista José Luis Rodríguez Zapatero. Qué cosas tiene tita Gus. Siempre tan olvidadiza.

Puñeteros separatistas…

banderas1

Puñeteros separatistas. Vienen a la capital de la Corte a llevársenos nuestra Copa del Rey y, para más inri, nos la quieren meter con sus banderas. Pues los cacheamos y que se jodan. Un dios, una patria, un rey (bueno, y el emérito) y una sola bandera: la de Panamá made in China.

España, reserva de la más estulta sensiblería de Occidente

a7

En los últimos tiempos hemos llegado en España a tal grado de enajenación delirante en lo relativo a tan exacerbadas como estúpidas susceptibilidades en cuanto a variopintos sentimientos propios heridos por las opiniones del otro, que se te escapa, por poner un ejemplo lo más gráfico posible, un pedo en medio de una homilía o te lo tiras adrede durante la eucaristía, y terminas imputado a causa de esa incontinencia irreprimible o por ejercer el tan de mal gusto como legítimo derecho que a todos nos asiste, a la libertad de expresión anal. Y esto, digo estas imputaciones en todo punto estólidas y fuera de lugar en un estado que se presume democrático, tolerante y libre, está dando como resultado, entre otras consecuencias indeseables, un colapso sin parangón en nuestro sistema judicial, aún tan lastrado por los pesados vicios acumulados por décadas de dictadura. Colapso que, en tanto nuestros sesudos magistrados se hallan ocupados en dirimir si tantas y tantas ventosidades denunciadas por presuntamente ofensivas merecen, tras las preceptivas ordalías, ser castigadas con la hoguera, puede llevar y de hecho ya está llevando a la prescripción de, en este caso sí, un buen número delitos punibles cometidos por los grandes delincuentes de cuello blanco que hoy campan a sus anchas por nuestro famélico por esquilmado solar patrio. ¿Será todo ello algo espontáneo fruto del secular provincianismo del que adolecemos los españoles, o una estrategia orquestada por las muy patrióticas mafias de la corrupción y el saqueo que nos asolan? En cualquier caso, de lo que no cabe duda es de que España va camino de convertirse, si no lo es ya, en otra rancia reserva más de occidente: la de la sensiblería más pacata. País, que diría Forges.