
A L., todavía.
Al fondo del asfalto,
Allí donde, obstinadas,
Las ruinas del lenguaje
A la ciudad desmienten,
Talado escupe vértigo el vencido.
Levántate y camina, no te rindas,
Aún puedes dar batalla,
Sigues vivo
–se dice, mas claudica a la sentencia
Silente que sepulta sus motivos:
La vida no se pierde en las derrotas,
Deserta y nos traiciona en el olvido.







Ni olvido ni perdón, gracias.
(Uno que no deserta ni en el desierto)
Devolución del Sáhara al pueblo saharaui, ya!
…derrotados pero vivos, muy vivos.
Té verde y…a la cama, que se ha hecho ya de noche…
Derrota. ¡Nunca!. Ni con la bota sobre el gaznate. Mejor quemamos las naves y dejamos la memoria alerta para que el tiempo no nos borre las ofensas, aunque sólo sea para aprender de ellas. Y eso en la guerra, porque en asuntos de amor sería capaz hasta de volver a cubrir de tierra las trincheras. ¿o no…?