Y cuando al fin lo abrazó, era ya muy tarde. Después, por primera y última vez, fornicaron, sólo fornicaron. Ella inexpresiva, y él, precoz, eyaculando lágrimas. Sin pasión, sin futuro, sin deleite, sin amor, sin orgasmo.
|
|||||
|
|
contratación de publicidad on line Y cuando al fin lo abrazó, era ya muy tarde. Después, por primera y última vez, fornicaron, sólo fornicaron. Ella inexpresiva, y él, precoz, eyaculando lágrimas. Sin pasión, sin futuro, sin deleite, sin amor, sin orgasmo. Impresionante, impresicindible e irrevocable artículo de Manoel Santos, que he tomado prestado de Rebelión (www.rebelion.org). Cada vez que llamo a tu puerta, |
|
|||
|
contratación de publicidad on line Minombre.es » Las alas del lobo » Iniciar sesión
|
|||||
Últimos comentarios