Cuando iba camino de reclamarle su alma por el abominable pecado de haber renunciado a desembarazarse de la tristeza, el diablo pensaba que, henchido de miedo, le rogaría clemencia mientras se aferraba con las uñas ya gastadas a su amarga condición de alma en pena vagando entre mortales sin posibilidad alguna de ser reconocido. Por [...]








Últimos comentarios