El odio es un tren sin maquinista que circula a revientacaldera y anula la cordura que debiera presidir nuestros actos. A estas alturas de mi vida he vivido lo suficiente como para sentirme culpable de todo lo que a mi redor ocurre y también, para no sentir culpabilidad por nada. Esa dualidad es la que [...]
Archivos del mes Octubre/2005
La semana pasada y por enfermedad –por males, se dice en nuestra tierra- de un familiar, pasé una noche en el hospital de Riotinto. Tuve la suerte de encontrar a una persona de cierta edad –o sea, vieja, muy vieja-…, “flaco, desgarbado y de una fealdad que ronda lo sublime; un bigote enorme, sucio y [...]
Hay un momento en la vida de cada persona en el que, reflexionando sobre sí, ha de preguntarse si merece la pena el esfuerzo realizado para llegar a ser lo que es. Este curioseo, -aparte de tener muchas respuestas, tantas como individuos-, viene aparejado con el desasosiego que nos produce el hecho de que enfrentados [...]
Un sofista afirmó que los dioses fueron creados para vigilar a las personas cuando nadie las ve. Y puede que tuviera razón en su tiempo. Pero esta solución que aportaron los sofistas hace siglos, dejó de ser válida al instante después de enunciarse. Porque los pillos, los bellacos, los poderosos, saben desde siempre que todo [...]
No creo que puedan existir hipócritas conscientes. No puede sostenerse un papel falso constantemente, excepto en casos muy excepcionales. Esto es lo que afirma Aldous Huxley, el afamado autor de Un mundo feliz en una novela de poco éxito pero que quizá sea su obra maestra, y que se denomina Contrapunto.
Beltenebros, aparte de una maravillosa novela editada por el académico Muñoz Molina en 1989, que sería llevada al cine por Pilar Miró – y con la que conseguiría el Oso de Plata a la mejor dirección en el Festival de Cine de Berlín- también, es el nombre de un ensayo sobre la literatura clásica española [...]
Tengo un amigo que padece mal de ausencia. Cuanto más cerca le tengo más lejos parece estar. No es por tanto su falta de presencia lo que me atosiga, sino su no estar estando presente. Es algo impertinente, fatídico. Supongo que algo tendrá que ver su retraimiento con su pasado político.
La mayoría de los actos que realizamos tienen una finalidad, nacen de un propósito intelectual. Por ello, quien comete un atentado, o mejor dicho, quien ordena su ejecución, entiende que dicha acción está justificada, que debe realizarse.
Todas las personas disponemos de una infinidad de registros para adaptarnos a las circunstancias. Podríamos afirmar que llevamos en sí, todos los argumentos posibles que nos harían salir airosos de los atolladeros que la vida nos impone y buscar la senda más adecuada a nuestros intereses.





