DE PLASMAS Y PLASMADOS

Horas de reflexión para compensar el duro trabajo que me trajo a los desiertos. Horas de escudriño, valiéndome de mi suprema tecnología turbantil, acerca de lo que ocurre en la península en la que, durante más de 800 años, estuve criohibernado. Ello me ha llevado a ver algo de tipo histórico, profético que, aparte de la sorpresa, me ha producido cabreo y recochineo. Verás:

Resulta que, trasteando en la memoria, he recordado a un dramaturgo andaluz, humorista donde los haya, prolífico, que vivió momentos de gloria profesional, si bien, por su posición hostil a la II República, acabó siendo asesinado. Recuerdo haber visto, a través del turbante mío, representada su obra más famosa, en un local de la llamada Acción Católica, allá por los primeros años 50 del siglo XX. Lo grotesco es que los papeles femeninos los hacían chavales, con unas adaptaciones del texto completamente ridículas: no querían pecar.

Estoy hablando de Pedro Muñoz Seca y su “La venganza de don Mendo”. Pero hoy he visto en este enlace un estudio de otra obra suya, “La plasmatoria”, que me ha hecho, como decía al principio, reflexionar, cabrearme y reírme.

Como explica el autor enlazado del “Cervantes virtual”, se trata de una farsa en la que D. Juan Tenorio vuelve al siglo XX en forma de plasma y se organizan unos cuantos líos, confusiones, equívocos, críticas al sistema, etc… Todo ello hilarante, pero …

Cuando le proponen que se haga político, el plasmado dice a sus parientes del siglo XX:

¡La política es un lodo
que destruye, mancha y trunca!
Aquí se puede ser todo,

pero político, ¡nunca!

¿Cuántos españoles dirían eso hoy, dados los resultados de las encuestas que se publican?

Al principio decía que le veo a esta obra algo de profético, por ejemplo en cuanto al papel de la televisión ¿como enemiga? siendo así que la escribió en 1935, cuando las primeras transmisiones regulares tuvieron lugar en Inglaterra y Francia en 1937. ¿Se adelantaba Muñoz Seca a Chomsky, Debord, Romano, Sartori y demás expertos en comunicación?

Y respecto al deseo retrógado de los políticos neoliberales de hoy que, al parecer, compartía por su postura antirepublicana, ¿qué deducir tras leer lo que copio aquí?:

En el castillo feudal,
sin radio, televisión,
ni servicio aeropostal,
ni motores de explosión,
el noble tenía ideal;
el plebeyo, sumisión;

el gobernante, moral,
y el clérigo, devoción
…….

¡La gente tenía vergüenza,
que hoy es lo que no tiene!

Hay un aspecto curioso, quizá reflejo de la típica doble moral burguesa -aunque no puedo asegurarlo- y es su postura ante la ley de divorcio de la República: le parece muy divertido saber que la gente se puede divorciar cuantas veces quiera, pero cuando toca a sus decendientes, su familia, la cosa es distinta, tira de espada si es preciso.

Y la maquinofobia, el rechazo a las tecnologías que este D. Juan muestra, hasta el punto de que currantes de varios pueblos, que se vieron en el paro por la industrialización, le aclaman y le quieren hacer diputado, a lo que se niega rotundamente, como vimos arriba. Esto me ha recordado ciertas actitudes que se ven en gentes actuales de movimientos muy naturalistas, que protestan por la química, los medicamentos, y otras muchas cosas de estos tiempos, pero lo hacen con el móvil y el ordenata en la mano. De hecho, algunas veces me planteo si no le atizarían a mi turboturbante.

Pero volvamos al plasma; sabemos que es una palabra que se usa coloquialmente para decir que alguien es un pesao, un cansino, un coñazo. Y sabemos que alguna payasa politicucha, aunque luego se ha disculpado, ha dicho que los parados con los 400 € se compran teles de plasma. Pero ya se usa la palabra con recochineo en la obra que comento.

Fíjate, por ejemplo, lo que le dice al D. Juan redivivo la mujer a la que ama , cuando decide darle calabazas:

Si cuando al abrazarte te he probado
y tu plasma he catado
-un plasma fungiforme de fantasma-
y tú me has confesado
dolido y amargado,
que la que a ti te cate cata plasma…,

¿cómo quieres, cuitado,
que un alma de mujer que se entusiasma
con todo lo viril,

ame a un plasmado?

¿Le dirá la esposa de Rajoy algo así a su plasmado esposo?

Foto de El Diario.es

Foto de "El Diario.es"



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1 comentario en DE PLASMAS Y PLASMADOS

  • Alvaro Gonzalez

    los versos que faltan de “En un castillo feudal” son:

    y el clérigo devoción
    nadie se infería la ofensa
    de decir: aunque disuene
    haré lo que me conviene
    aunque al mundo no convenza.
    La gente tenía vergüenza,
    que es hoy lo que nadie tiene

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