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“LAS ILUSIONES DE LAS HERMANAS VIAJERAS”

EL PRÓXIMO MARTES, DÍA 27, A LAS 19,30

EN LA SALA DE EXPOSICIONES DEL RECTORADO

(C/ CANTERO CUADRADO)

LA UNIDAD DE LECTURAS DRAMATIZADAS

DEL AULA DE TEATRO DE LA UNIVERSIDAD DE HUELVA

LEERÁ

Las ilusiones de las hermanas viajeras

Las ilusiones de las hermanas viajeras

PARA CONOCER AL AUTOR:

FUNDACIÓN JOSÉ MARTÍN RECUERDA

JOSÉ MARTÍN RECUERDA (Granada, 1922 - Motril, 2007), profesor, dramaturgo y director teatral, considerado de la generación realista, aunque él calificó su obra como iberista, por considerar que la realidad española que recoge en ella es violenta, desgarrada, cruel, satírica, orgullosa y vociferante.

Entre otros muchos, obtuvo dos veces el premio Lope de Vega (”El teatrito de don Ramón” y “El engañao“) y algunas de sus obras, en palabras de grandes estudiosos del teatro, son “un hito importante en la historia del nuevo teatro español“, y “desde hace 50 años no se ha dado nada semejante en el teatro español“. O “Un teatro desnudo, (…) que llegaba hasta el hondón mismo de la tragedia griega. Un teatro que era la palabra sin envoltorios, que era la escenografía que apostaba por la obra bien hecha.

Martín Recuerda es un clásico porque, siguiendo el concepto de Juan Ramón Jiménez, su obra está viva y es actual.

LAS HERMANAS VIAJERAS …

Vivían en Granada. En la plaza de Bibarrambla o «Plaza de los Tilos», como la llamó la poetisa granadina Elena Martín Vivaldi. Vivían en un primer piso …

Eran tres hermanas y, al parecer, se pasaban la mayor pate del día asomadas al balcón. Unas veces, si era verano, con los brazos apoyados en la baranda. Otras veces, sentadas, mirando tras los cristales, si era invierno. Decían que pertenecían a la alta alcurnia granadina y, conforme iban para mayores, salían de la casa -lo poco que salían- como siempretiesas o, como decía mi hermano: «como escopetas». No les salía novio …

Aquella noche me hicieron bajar al piso y vi, como otras muchas veces, lo inolvidable. Las siempretiesas eran encantadoras. Sabían tener ilusiones. Ilusiones que para ellas llegarían sin duda a darle la libertad a sus vidas. Una libertad ansiosa que las destrozaba vivas.”

Son párrafos del autor contando la génesis de la obra, escrita en 1955, dada a conocer en Washington en 1967 y estrenada en 1973 en colegios mayores. Es una obra de su primera época, probablemente la única no mutilada por la censura franquista por ser de línea nostálgica, llena de ternura y poesía.

REPARTO

Ángela, Leonor Ojeda

Isabel, Jackie Rivero

María, Rocío González

Marina, Mercedes Millán

Narración y dirección: Manuel Gualda

———–

La acción transcurre hacia 1950

DE PLASMAS Y PLASMADOS

Horas de reflexión para compensar el duro trabajo que me trajo a los desiertos. Horas de escudriño, valiéndome de mi suprema tecnología turbantil, acerca de lo que ocurre en la península en la que, durante más de 800 años, estuve criohibernado. Ello me ha llevado a ver algo de tipo histórico, profético que, aparte de la sorpresa, me ha producido cabreo y recochineo. Verás:

Resulta que, trasteando en la memoria, he recordado a un dramaturgo andaluz, humorista donde los haya, prolífico, que vivió momentos de gloria profesional, si bien, por su posición hostil a la II República, acabó siendo asesinado. Recuerdo haber visto, a través del turbante mío, representada su obra más famosa, en un local de la llamada Acción Católica, allá por los primeros años 50 del siglo XX. Lo grotesco es que los papeles femeninos los hacían chavales, con unas adaptaciones del texto completamente ridículas: no querían pecar.

Estoy hablando de Pedro Muñoz Seca y su “La venganza de don Mendo”. Pero hoy he visto en este enlace un estudio de otra obra suya, “La plasmatoria”, que me ha hecho, como decía al principio, reflexionar, cabrearme y reírme.

Como explica el autor enlazado del “Cervantes virtual”, se trata de una farsa en la que D. Juan Tenorio vuelve al siglo XX en forma de plasma y se organizan unos cuantos líos, confusiones, equívocos, críticas al sistema, etc… Todo ello hilarante, pero …

Cuando le proponen que se haga político, el plasmado dice a sus parientes del siglo XX:

¡La política es un lodo
que destruye, mancha y trunca!
Aquí se puede ser todo,

pero político, ¡nunca!

¿Cuántos españoles dirían eso hoy, dados los resultados de las encuestas que se publican?

Al principio decía que le veo a esta obra algo de profético, por ejemplo en cuanto al papel de la televisión ¿como enemiga? siendo así que la escribió en 1935, cuando las primeras transmisiones regulares tuvieron lugar en Inglaterra y Francia en 1937. ¿Se adelantaba Muñoz Seca a Chomsky, Debord, Romano, Sartori y demás expertos en comunicación?

Y respecto al deseo retrógado de los políticos neoliberales de hoy que, al parecer, compartía por su postura antirepublicana, ¿qué deducir tras leer lo que copio aquí?:

En el castillo feudal,
sin radio, televisión,
ni servicio aeropostal,
ni motores de explosión,
el noble tenía ideal;
el plebeyo, sumisión;

el gobernante, moral,
y el clérigo, devoción
…….

¡La gente tenía vergüenza,
que hoy es lo que no tiene!

Hay un aspecto curioso, quizá reflejo de la típica doble moral burguesa -aunque no puedo asegurarlo- y es su postura ante la ley de divorcio de la República: le parece muy divertido saber que la gente se puede divorciar cuantas veces quiera, pero cuando toca a sus decendientes, su familia, la cosa es distinta, tira de espada si es preciso.

Y la maquinofobia, el rechazo a las tecnologías que este D. Juan muestra, hasta el punto de que currantes de varios pueblos, que se vieron en el paro por la industrialización, le aclaman y le quieren hacer diputado, a lo que se niega rotundamente, como vimos arriba. Esto me ha recordado ciertas actitudes que se ven en gentes actuales de movimientos muy naturalistas, que protestan por la química, los medicamentos, y otras muchas cosas de estos tiempos, pero lo hacen con el móvil y el ordenata en la mano. De hecho, algunas veces me planteo si no le atizarían a mi turboturbante.

Pero volvamos al plasma; sabemos que es una palabra que se usa coloquialmente para decir que alguien es un pesao, un cansino, un coñazo. Y sabemos que alguna payasa politicucha, aunque luego se ha disculpado, ha dicho que los parados con los 400 € se compran teles de plasma. Pero ya se usa la palabra con recochineo en la obra que comento.

Fíjate, por ejemplo, lo que le dice al D. Juan redivivo la mujer a la que ama , cuando decide darle calabazas:

Si cuando al abrazarte te he probado
y tu plasma he catado
-un plasma fungiforme de fantasma-
y tú me has confesado
dolido y amargado,
que la que a ti te cate cata plasma…,

¿cómo quieres, cuitado,
que un alma de mujer que se entusiasma
con todo lo viril,

ame a un plasmado?

¿Le dirá la esposa de Rajoy algo así a su plasmado esposo?

Foto de El Diario.es

Foto de "El Diario.es"

¿CONSULTAR A UN SEXÓLOGO? ¡QUITA, QUITA!

Si en las bibliotecas públicas encontraréis toda clase de soluciones a los problemas que se os puedan presentar a vosotros o a las gentes de vuestros círculos, familiar o de amistad, con lo que ahorraréis una pasta, gansa o italiana, da igual.

Y digo en las bibliotecas y no en las librerías, porque lo que mi turboturbante cotillonaútico ha escudriñado ya tiene unas décadas. Os pondré unos ejemplos, unas citas, para que os hagáis una idea cabal:

Si eres una mujer y tienes problemas en tu relación sentimental, toma nota:

La mujer en pantalones es una mujer vestida de hombre, que adopta las formas de convivencia contrarias a su sexo y esto no es una acción baladí. Esa conducta incluye una especie de aberración del sexo que suscita fácilmente ideas de perversión y llamadas al pecado. Es la razón porque el hombre sano mira a la mujer en pantalones con desprecio, en tanto que el vicioso la acecha con avidez.
Sariegos, Quintín de (capuchino): “Luz en el camino, ideario para las jóvenes de hoy”, Ediciones Paulinas, Bilbao, 1960  (agotado).

Al leer esto recordé algo ocurrido en Garnatha a mediados del siglo pasado, concretamente en la calle San Juan de Dios (el engañao, que diría un tal Martín Recuerda). La calle estaba en obras y había adoquines sueltos por allí (en Ghelbah había uno muy importante en el palacio arzobispal, cerca del túmulo en que descansé 800 años, como sabéis). Eran los primeros años del turismo porque fue en 1953 cuando Franco se entregó a Eisenhower; venían muchos franceses y ocurrió que paseaba por allí una francesa con pantalones cortos, de modo que un español “sano” que la vio no se conformó con despreciarla, sino que la odió y, cogiendo un adoquín del suelo, se lo estrelló en la cabeza. Estuvo varios meses hospitalizada.

Pero sigamos con la sesión de sexología:

No sea la esposa fría ni indiferente en el cumplimiento de sus deberes conyugales. Puede helar a su marido. Por poco que esto se repita, éste va a buscar en brazos de una amante el deseo amoroso. Y surgirán los reproches, las escenas violentas, el alejamiento, el olvido y el abandono.
Camacho, Ramiro (presbítero): “Moral íntima de los cónyuges”, Ediciones Studium, Madrid, 1951 (última edic. de 1966, agotada).

La esposa no tiene derecho alguno sobre su cuerpo; al casarse, entregó ese derecho a su marido y éste es el único que puede hacer uso de ese derecho, en orden a la función reproductora; toda violación de ese derecho cosntituye verdadero adulterio.
Navarro, Santiago (padre claretiano): “Problemas médico-morales”, editorial Coculsa, Madrid, 1963 (última edic. 1964, agotada).

Es un imperdonable error la negación al esposo del “débito conyugal”. La mujer no debe, bajo ningún pretexto, negar a su marido lo que le pertenece. No tiene derecho a hacerlo, sino en el caso excepcional de que abrigue la certidumbre que del contacto conyugal pueda derivarse el contagio de una enfermedad. Pero, aun en este caso, hay que razonar la negativa, condicionando la entrega -sin reproches que a nada conducen- a la desaparición del peligro. Muchas mujeres que se lamentan de las infidelidades de sus esposos, no quieren darse cuenta de que fueron ellas las culpables de la traición, por no haber conocido a tiempo la enorme trascendencia del consejo que antecede.
Dr. Clavero Núñez, A. (maternólogo, académico C. de la real Academia de Medicina de Valencia: “Antes de que te cases”, Valencia, 1946  (última edic. 1968, Edit. Científico-Médica, agotada).

Pero, ¿cómo has de conducirte, si eres hombre, para no tener problemas sexuales? Pues mira:

De los veinte a los treinta años el casado puede ejercer sus derechos dos o cuatro veces por semana, dejando un día de intervalo entre cada vez. El entregarse a los deleites del coito con abuso repercute de un modo perjudicial en la parte psicológica y física y en la futura prole. De los treinta a los cuarenta años se permite dos veces por semana. De los cuarenta a los cincuenta, una vez. De los cincuenta a los sesenta, una vez cada quince días y aún menos si no se experimenta aliciente. El sexagenario debe ofrendar en el ara del amor muy rara vez. La continencia se impone. En esta época de la vida el licor seminal se produce muy lentamente. El septuagenario debería abstenerse por completo del coito. El desgaste de energía que de ello resulta le acarrea un grave agotamiento. Por cada eyaculación mísera que tiene más de dolor que de placer, compromete su salud y acorta su vida. Los casos de viejos que sucumben durante o después de la cópula no son excepcionales.
Camacho, Ramiro (presbítero): “Moral íntima de los cónyuges”, Ediciones Studium, Madrid, 1951 (última edic. de 1966, agotada).

Bueno, hay cosas que se van comprendiendo cuando se leen estos manuales, por ejemplo, que el semen es un licor y esa será la explicación de que haya gente que se lo beba con fruición. Lo que no especifica el sabio presbítero es cuántos grados tiene y si hay peligro de que al hacer una prueba de alcoholemia dé muy positivo, de manera que conviene estudiar el asunto antes de conducir tras “ejercer los derechos” sexuales.

Pero no quedaría completa la exposición si no tomásemos nota de la conducta a seguir por la pareja al unísono. Veamos el modus operandi:

Tanto el varón como la mujer, para que la procreación se realice en las debidas condiciones y con garantía de éxito, deberán prepararse para la cópula con ocho días de anticipación. Es el tiempo indispensable para que el licor prolífico haya adquirido su más alto grado de elaboración y concentración biológica, y en la mujer, para que tenga su sistema genital perfectamente dispuesto a recibirlo y a retenerlo. Durante estos ocho días procuren ser sobrios. Eviten las emociones violentas que alteran el sistema nervioso y producen desorden en las funciones vitales. Hagan uso de alimentos ricos en sustancias nutritivas, fijando la cantidad según las fuerzas digestivas de su estómago. Los excesos en la  bebida y en la comida repercuten en el organismo entero. A ser posible, en dicho lapso de tiempo, absténganse de todo trabajo del alma y del cuerpo que ocasione fatiga. Los paseos matinales, al despuntar del día; la permanencia en el campo, que ofrece aire puro a los pulmones, vivifican la sangre y la disponen para una buena procreación.

Una vez que han transcurrido los ocho días, se manifestarán mutuamente si están en buenas condiciones de salud, libres de toda preocupación y malestar. Con uno solo de los cónyuges que se halle indispuesto, se rompe el equilibrio y se malogra el doble fin primario del matrimonio, que es la prole sana y robusta. Y el momento del día más propicio para intimar es la madrugada o en las primeras horas de la mañana, cuando todo el organismo ha recobrado su energía por un sueño reparador.
Dr. Iglesias, M. (publicista y sociólogo): “Problemas conyugales”, Ediciones y Publicaciones, Barecelona, 1954.

Bien: ahora se comprende eso que tantas veces hemos oído o leído sobre que no hay que tener prisa y que la mujer necesita más tiempo para que sus genitales estén preparados para el coito; como vemos, son necesarios ocho días de preparación. Pero el publicista y sociólogo contradice al presbítero anterior que dejaba un día de descanso entre coito y coito a los más jóvenes y un poquillo más conforme iban creciendo.

Y se confirma que el semen es un licor, por lo que, para evitar la adicción, durante esos ocho días hay que ser sobrios.

Lo que no sé es si, con las medidas de la Sra. Báñez y sus cómplices en cuanto a machaque de los derechos laborales, se podrían conseguir convenios colectivos en los que se contemplen lapsos vacacionales que eviten el trabajo que cause fatiga.

Me llama la atención que casi todos estos sexólogos sean capuchinos, claretianos, presbíteros, jesuítas, dominicos y demás presuntos célibes, como podréis comprobar si os arrimáis al libro que cito abajo.

Yo he cumplido con mi deber cívico de ahorraros dinero en tiempos de crisis, evitando tontas consultas a sexólogos. Podéis profundizar y leer mucho más en el libro “Mi mamá me mima”, de Luis Otero, Ed. Plaza&Janés, que es un buen complemento de “La morena de la copla”, de Andrés Sopeña (autor también de “El florido pensil”), Ed. Crítica.

EL RONQUIDO DE ROUCO

¡Qué afortunado me siento por no profesar religión alguna a mis casi 830 años de edad! Cada vez que el pitorro electriconapalizante de mi turboturbante capta lo que dicen los magos de las religiones se me eriza mi escaso cabello, con el peligro que ello conlleva para el gorro milagroso que me protege del sol en estos desiertos.

Hoy me ha tocado leer lo que un tétrico personaje, al parecer ronco, apellidado Rouco -al que ya me he referido alguna vez- ha declarado no sé si por ignorancia, por mala fe, por ansia de poder -¿no hemos quedado en que los ensotanados no pueden sentir eróticas ansias?- o porque la mitra que exhibe en sus actos de humildad le comprime las neuronas haciendo que expulsen sandeces que, si no fuese por lo que la historia de su secta nos muestra, harían reir.

Prestad atención a parte de su perorata:

«Estatalizar la escuela va en contra de los derechos fundamentales de las personas y de las familias. La Iglesia ha sido la educadora de Europa a lo largo de siglos, antes de que el Estado entrara en el terreno de la formación. Con todas las ventajas que tiene la universalización de la enseñanza, y hay que reconocer que ahí se ha hecho una gran labor, el Estado no es el dueño de la escuela».

La Iglesia ha ofrecido en sus propias palabras «una gran riqueza al sistema educativo, y lo lógico es que en un Estado libre, democrático y de derecho se facilite, se abra a la posibilidad de la Escuela concertada y lo lógico dentro del régimen constitucional español en este momento».

Así que el derecho a una educación, derecho fundamental de todo ser humano, no corresponde al estado, sino a la iglesia católica porque él lo dice y ya está. No sorprende que diga esto un “príncipe” de una teocracia, el Vaticano, que no ha reconocido la Declaración Universal de los Derechos Humanos, aunque tramposamente los invoque en su declaración. Y claro, las familias tienen que plegarse a lo que su secta diga, sin más, porque las familias no pueden autogestionarse, sino recibir órdenes de los sectarios vaticanos.

Que la su secta ha “educado” a Europa durante siglos es obvio: guerras continuas incluso entre católicos por ambición económica,  genocidios “con la ayuda de su dios”, “la cruz y la espada” que ensalzaban las crónicas, alianzas con el nazismo, fascismo y franquismo, etcétera. Y analfabetismo, especialmente en los países más dominados por ellos. Un ejemplillo nada más, ya que habla un español:

En España, las tasas de analfabetismo han evolucionado del siguiente modo, según puede comprobar cualquiera que se de un garbeo por Google y vea lo que cuentan distintos especialistas universitarios en el asunto:

- en 1877, según que autores, era del 72% o el 66,3%
- en 1930, el 32%
- en 1981, el 6%
- y en la actualidad, el 2.12%

Es decir que cuando ellos “educaban” el analfabetismo era escalofriante, incluso cuando ya la Ilustración había hecho acto de presencia en otros países. Natural, ya que su misión es apacentar borregos, no formar ciudadanos, según sus libros sagrados.

Es tras la “transición” cuando el número de analfabetos ha descendido notablemente, pero mucho me temo que si continúan gobernando quienes ahora lo hacen haya una regresión, especialmente si van del bracete de roucos silvestres.

Pero que el sujeto en cuestión aduzca que se libere la concertación de la escuela en un estado libre, democrático y de derecho es un sarcasmo de un cinismo apabullante como ya explicó aquí un amigo mío.

Otra defecación verbal del individuo es eso de que “el Estado no es dueño de la escuela”, lo que demuestra que, como a otra serie de edificios, también se las quieren quedar … y no pagar el IBI. Pero vamos a ver, si las escuelas se construyen con los impuestos de quienes los pagan, ¿de quien van a ser, sino de quienes las han costeado? Es puro latrocinio lo que pretende el mafioso del báculo. Y lo democrático es que sea la ciudadanía quien disponga lo que se hace o enseña en ellas y no una secta, por mucho que la actual constitución beneficie a la suya de modo tramposo.

Precisamente una de las grandes pifias de los gobernantes post-transición ha sido inventar el concierto, porque, como decía mi amigo citado arriba, quien quiera lujos, que se los pague él, no el común de la ciudadanía.

Yo abogo por una separación radical de las religiones y el Estado y por que se considere a sus organizaciones como a cualquier asociación, con sus obligaciones tributarias normales. Esa fuente de corrupción, incluso económica, como va saliendo a la luz continuamente, debe acabar en España.

A GOLPE DE CORNETA

Ya ha sonado el toque de retreta y las calles céntricas se quedan casi vacías, o vuelven a la normalidad de otros meses. Las masas vuelven a sus hogares, a comprobar los gastos, reducir el consumo de alimentos, reflexionar sobre lo que les espera, arrepentirse de excesos y mirar con desconfianza a quienes se cruzan por las calles, importándoles un rábano si son felices o no, que el mundo está organizado para competir entre iguales.

El pitorro de mi turboturbante me hace ver esto desde mi duna y, una vez más, me reafirmo en mi opinión: la vocación de recluta, de borrego, de masa impregna de tal modo a los seres humanos que, incluso los más escépticos y menos supersticiosos, sucumben a la corneta y obedecen, ciegos, lo que el poder les ordena. Se justifican, si alguien les pregunta, con bobadas del tipo “la tradición” (tiemblo cada vez que oigo esa palabra), “la paz doméstica” y similares. Pero el hecho es que marcan el paso.

Más de 300 años después de mi congelación me llegaron noticias al túmulo, procedentes de Gharnata, sobre algo, al parecer, acaecido en aquel reino: cuando los reyes cristianos que lo invadieron y tomaron decidieron que se celebrasen allí fiestas con motivo de lo que los católicos llaman “el corpus”, según se cuenta, ordenaron que en tales fechas “los granadinos tienen que divertirse como locos”, es decir que tenían que divertirse en la fecha que los reyes marcaran. Y así ocurre en todas partes: quienes mandan dicen cuándo hay que divertirse y cuándo no, sea cual sea el estado de ánimo de cada cual.

Siempre hay locos de verdad, no borregos, que se salen de la norma, claro. Así, mi amigo El Vate Orate, gharnatí de nacimiento y crianza, desobedece por sistema dicha orden real e incluso me tiene dicho que el mes del año que menos dinero gasta es el de diciembre. Loco, claro, a la vista del común.

Porque el común, así en general, se deja llevar por toda clase de consignas que logren sofocar los atisbos de rebelión frente a los poderosos explotadores, que se valen de cualquier medio para lograr su objetivo de dominación, desde las religiones a los planes de enseñanza, pasando por los llamados espectáculos deportivos y las fiestas “populares”. ¡Cuántos ejemplos de las desgracias que acarrea el pensar nos deja la historia!

¿Se hará el silencio?

ACTUALIZACIÓN el 11 de enero/2013: una de las características “esenciales” de toda clase de festejos, al menos en la península ibérica, es el ruido, el vocinglerío, la risotada; la gente “normal” no concibe que alguien se divierta de otro modo y miran con desconfianza a quien dice que lo hace. Pues bien, cotilleando, o bicheando que se dice ahora, con el pitorro de mi turboturbante he descubierto esta reflexión de un personaje de la obra “Mucho ruido y pocas nueces” de Shakespeare:

“El silencio es el mejor heraldo de la alegría. Fuera bien poca mi felicidad si pudiera decir cuánta es”.

PERDONA AL PEPERO, POR FAVOR …

Creo que los que votaron al PP tienen mucho miedo, porque ahora resulta que parece ser que nadie votó a ese partido de las infamias, ni siquiera los que aún dicen en el autobús que Rajoy lo arregla todo. ¿Quién se esconde si no tiene miedo o no se avergüenza de lo que hace?

Por eso, como ahora vienen días que, según todas las propagandas marquetinianas sean o no sean de sotana, son días de

bondad (¡je!),

solidaridad (¡ji!),

amor (¡ju!),

entrega (¡ja!)

y fraternidad (¡jo!)

(¿dónde quedan el consumismo feroz, las indigestiones, las borracheras,  etc…?)

yo os propongo a los españoles que hagáis un esfuerzo sumo de bondad y, del mismo modo que muchos de esos incógnitos votantes, con voces más o menos engoladas, entonan algunas veces aquello de “Perdona a tu pueblo, señor”, entonéis un reflejo de dicho cántico, con la misma melodía, pero con otra letra, que podría ser algo así como:

Perdona al pepero mi amor,
perdona al pepero, perdónale mi amor..

No estés eternamente enojado,
no estés eternamente enojado,
que pudo ser peor;

A partir de ahí, que cada cual introduzca las estrofas aludiendo a las infamias que le hayan afectado más, pero siendo sinceros, no con el aire tontuno e hipocritón de los “felices lo que sea” del baboso protocolo decembrino. Perdonando de verdad, pues, pero sin el menor atisbo ni intención de que puedan volver a gobernar SUS representantes (¡ja, je, ji, jo, ju!).

Y a la hora de los regalos, ya que parece que les va la marcha y que según sus mentores ideológicos el perdón debe acompañarse de una penitencia, pues unos silicios, látigos y cosillas de esas que tantas monjas, tantos frailes y seres similares de condición masoca han utilizado durante siglos, que si no el asunto no estaría completo.

Bueno, me voy a mi duna, que me espera un revolcón en la arena y ahí no creo que me desahucien.

CITIUS, ALTIUS, FORTIUS.

¡Nos invaden los chinos! Grita por Youtube un iluminado que de compases y cartabones debe de saber mucho, pero de historia y de chinos, poquito, poquito …

Para empezar no se ha enterado de que en Al-Ándalus ya hace unos cientos de años fueron vistos dos millones de chinos que iban llorando por una calle más bien estrecha. Alguien les preguntó “pero ¿porqué lloráis, chinitos?” y ellos respondieron “porque nos hemos perdío …¡buaaaa!”.

Y sabe tan poca historia que aún no se ha enterado de que invadirnos, invadirnos, lo que se dice invadirnos, lo hicieron los gringos a mediados del siglo XX, comandados por Eisenhower en complicidad con un gallego de apellido Franco (incoherente el tío, mandar en España siendo … franco, séase francés: así se explican sus traiciones, obviamente, porque quizá fue recluta con Napoleón) y que el tal gallego les regaló tierras y poder militar con bases y todo, y que, desde entonces, proliferan empresas de supercapitalistas gringos en todo el territorio ¡español!, desde burgers hasta fábricas químicas contaminantes, desde periódicos hasta casinos, y gorras de béisbol con la visera para atrás que no falten,  etc …

El iluminado en cuestión sabe tan poca historia que proclama a los cuatro bytes que una tal Aguirre, que accedió al poder sobornando a otros “honrados” de la competencia, y una tal Díez, que vivió de las autonomías unos añitos en tierra vasca ahora es centralista, y que, viviendo del cuento en la eurocámara, preparaba un nuevo partido para competir con el que le  había proporcinado el chollo europeo, son dos políticas honradísimas.

Como sabe quien me lee ya llevo por andurriales desérticos una buena temporada, de modo que para estar al día de lo que pasa por la península, cotilla y espía que soy, me paso el tiempo trasteando en los nanoprodigios de mi turboturbante y lo cazo prácticamente todo. Pues bien, de un tiempo a esta parte hay un runrún que no ceja, coincidente con las tesis del iluminado citado supra (¡jo, estoy aprendiendo latín!): los chinos son malísimos porque ponen tiendas en las que todo es muy barato y muy malo, que no dura nada, y son malísimos porque no pagan impuestos, y requetemalísimos porque le cambian de nombre a las tiendas. ¿Que los inspectores de hacienda y hasta el presi de la patronal de las pymes demuestran lo contrario? No importa: mi vecina dice que … y eso va a misa; ¿que una cosa es el nombre de una tienda y otra la razón social de la empresa? Psss …Las conclusiones son obvias:

  • las tiendas chinas están siempre llenas de gente delgada (los gordos no pueden moverse, que las calles entre estanterías son muy estrechas);
  • los “patatriotas” jurgoleros hispánicos compran allí sus banderas y sus camisetas de la “roja” (¡claro: la China es roja!) y adornan los balcones con banderitas, como los gringos con las suyas, según se ve en las pelis.

Bueno, ¿y a qué viene todo esto? Pues a que hoy, 2 de julio de 2012, día de exaltación “patatriótica” deportiva yo sigo practicando el latín y ahora lo hago con aquello de “citius, altius, fortius” que en español significa “más rápido, más alto, más fuerte” lema de las olimpiadas modernas (supongo que en las antiguas el lema sería en griego y no en latín). Y en esas andaba cuando he descubierto un libro así titulado:

Citius, altius, fortius

El libro negro del deporte

Federico Corriente y Jorge Montero

Desde la transformación de las fiestas y juegos populares en deportes, pasando por las distintas nociones de cultura física que se han sucedido desde la Antigüedad hasta llegar a nuestros días, este ensayo analiza el proceso de difusión internacional del deporte y su evolución en el seno de la sociedad moderna, prestando especial atención al papel de los deportes en la configuración del liberalismo decimonónico, el colonialismo y el imperialismo, y haciendo especial hincapié en el destacado lugar que ocupan en el discurso ideológico totalitario.

El deporte no solo es una válvula de escape y un mecanismo de control social sino también una ideología de la competición, de la selección biogenética, del éxito social y de la participación virtual. Lejos de limitarse a reproducir en formato espectáculo las principales características de la organización industrial moderna (reglamentación, especialización, competitividad y maximización del rendimiento), cumple además una misión ideológica de trascendencia universal: encauzar y contener las tensiones sociales engendradas por la modernidad capitalista.

Este libro es un trabajo crítico, riguroso, muy bien documentado y de lectura ágil, que aborda la relación entre deporte, democracia y totalitarismo desde una perspectiva completamente inédita tanto dentro como más allá de nuestras fronteras.

* * *

[…] El deporte ha dejado de ser un espejo en el que se refleja la sociedad contemporánea para convertirse en uno de sus principales ejes vertebradores, hasta el punto de que podríamos decir que ya no es la sociedad la que constituye al deporte, sino este el que constituye, en no poca medida, a la sociedad. El deporte es la teoría general de este mundo, su lógica popular, su entusiasmo, su complemento trivial, su léxico general de consuelo y justificación: es el espíritu de un mundo sin espíritu. […]

* * *

Federico Corriente (El Cairo, 1965) es traductor. Ha traducido entre otros a Guy Debord, Alèssi dell’Umbria, Lewis Mumford, William Morris, Henry James, Oscar McLennan o Irvine Welsh.

Jorge Montero (Teruel, 1961) ha colaborado en la publicación de diversos artículos y folletos contra el militarismo y fue uno de los editores de la revista Stop Control.

Ambos han participado desde los años ochenta en diferentes proyectos de crítica social, huyendo siempre del aire viciado y enrarecido de la militancia política.

Bien, pues ya he leído el prólogo y merece la pena, porque hace reflexionar sobre esta sociedad en que vivimos, unos más y otros menos, que parece preocuparse tanto por lo deportivo y casi nada por lo serio, la prepotencia de los poderosos. Sociedad del homo videns, sociedad del espectáculo, que dirían Sartori o Debord.

Recomendado queda.

BUENO, ¿NOS ENTERAMOS O NO?

¿O tendré que volver del desierto para predicarle a mis conciudadanos conceptos tan simples como los que tecleo a continuación?:

España no es un país democrático

Porque al depositar la papeleta en la urna se da por bueno que no haya división de poderes (legislativo, judicial, ejecutivo), esencia de la democracia burguesa o gobierno del pueblo. Ya que …
En la papeleta va una lista hecha por los jefes del partido.
Los votos de los ciudadanos no valen igual (ej: Soria vs. Madrid o Barcelona) por el tamaño de la circunscripción y la densidad de población.
Los electos del partido ganador -o partidos, si hacen coalición- eligen al gobierno compuesto por los jefes que los pusieron en la lista, luego es el partido -o partidos, si coalición- quien controla a los electos, no al revés, como debería ser.
Y el parlamento/gobierno, o sea los jefes, eligen a los miembros del poder judicial, luego los jefes controlan a los jueces y fiscales, no al revés como debería ser.
Los electos no responden ante los electores del incumplimiento de programas sino ante jefes del partido si no les obedecen, no tienen voz en el congreso ni pueden presentar iniciativas individuales. No tienen responsabilidades políticas, pues.
Los electores no podemos quitarlos si no cumplen, son corruptos, etc…Hay que aguantarlos cuatro años.
El tribunal de cuentas lo designa el parlamento/gobierno.
Y al defensor del pueblo (sin poder ejecutivo por lo que se chuflean de él).
Y ello sobre la base de que en los partidos no hay democracia interna y son financiados por bancos, otras entidades financieras y el estado.

Consecuencias: corrupción, nepotismo (compadreo), etc … (esto nos suena a todos, verdad?)

Es una monarquía de partidos

No hemos elegido al rey: lo designó Franco y lo impusieron los franquistas (UCD) con la complicidad de casi todos los partidos, especialmente PSOE, AP (hoy PP), CIU. Ni siquiera ha jurado la constitución.
No hubo referendum república-monarquía.
La constitución se hizo basada en pactos previos, sin debate público, y con imposiciones de la cúpula militar.
Las leyes electorales y de partidos son para que ganen el PP o el PSOE nada más (D’Hont, reparto de restos, límite para acceder al congreso).
Si el rey no sanciona -concepto que implica la posibilidad de vetarla, no sólo la mera firma- una ley, no entra en vigor aunque se haya aprobado en el congreso.
El ejército está por encima de la ciudadanía en algunos casos y el jefe supremo es el rey. Pena de muerte y jurisdicción castrense en tiempo de paz.
El rey puede cometer cualquier delito y nadie lo puede procesar.

Es un cuento lo de que el rey reina y no gobierna.

Las propuestas de ley que impliquen cambiar presupuestos sólo se debaten si el gobierno quiere (está por encima del congreso).
Las comisiones de investigación no son viables (decide la mesa del congreso, con mayoría del gobierno) si no conviene al gobierno.
Las iniciativas populares son inviables (plazo corto para 500.000 firmas -en Italia, por ej.: 50.000-, mesa del congreso decide si se debate y tiene plazo indefinido), excluido lo importante (art. 87,3 CE).
El referendum NO es vinculante y sólo puede convocarlo el presidente del gobierno (pueblo sin soberanía: curioso que fuese Fraga (AP)  y no Peces Barba (PSOE) ni Solé Tura (PC) quien propusiera modalidad de referendum más democrática).
Prácticamente imposible que la ciudadanía pueda hacer que se cambie la constitución con la legislación actual (ver Titulo X de la CE).  No conviene a los bipartidistas, luego no lo votarían nunca.

Es imprescindible cambiar de constitución y …

La única forma de hacerlo es que se haga desde abajo, si los ciudadanos sabemos ponernos de acuerdo, ya que SÓLO EL PUEBLO ES SOBERANO Y A ÉL CORRESPONDE EL PODER CONSTITUYENTE.

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Aparte de la legislación vigente sobre estos asuntos y la propia Constitución/78, puedes consultar estos libros de fácil lectura:

SORIANO, R., de la RASILLA, L.: Democracia vergonzante y ciudadanos de perfil, Albolote (Granada), Comares, 2002.
NAVARRO ESTEVAN, J.: 25 años sin Constitución, Madrid, Foca, 2003.

Y este otro, descargable en pdf, de cinco constitucionalistas, profesores universitarios:

EL CONSUELO DE LA MADRE

La vida del guerrillero, lider de la causa contra la dominación del imperio y sus sicarios autóctonos, fue dura desde que se comprometió en la lucha. Desde montañas a lagos, siempre clandestino, siempre de noche, usando lo menos posible las nuevas tecnologías controladas por el mal, aparecía en los lugares menos esperados para convencer a las gentes del común de la necesidad imperiosa, que no imperial, de expulsar a los extraños que tenían sometidos a su país, a su cultura, a sus costumbres y, una vez convencidos, hacerlos sus seguidores, sus cómplices, sus encubridores.

Nadie podía hacer una descripción exacta de él porque unas veces aparecía con melena y barbas abundantes, o bien rasurado, y otras con perilla, tocado con boina, txapela o kufi, tarbush, turbante o kufiyya, siendo, además, sus apariciones fugaces y en vídeos de baja calidad técnica. Además, siendo políglota, cada vez lanzaba su mensaje en una lengua.

Hay muchas conjeturas, difícilmente contrastables, de cómo fue apresado, si bien todas coinciden en que algún agente infiltrado en su célula más íntima le vendió. No fue lanzado al mar como se dice de Ben Laden, ni asesinado por sus rebeldes custodiadores, según parece que le ocurrió a Gadafi. Pero algo es cierto: sometido a torturas impresionantes, según los forenses que lo reconocieron, murió por su causa y luego fue colgado de un anuncio de cocacola situado en el edificio más alto de la plaza mayor de la ciudad para escarmiento, como tantas veces ha ocurrido en la historia de la humanidad.

Sus compañeros se habían ocultado y nadie sabía dónde, por lo que fueron unas mujeres las que lo descolgaron y lo posaron delicadamente en el halda de su madre que, angustiada, lloraba, suspiraba y espantaba las moscas que acudían a las heridas del muerto. Se ignora qué fue del cadáver porque las mujeres no lo contaron a nadie, pero sí se ha sabido a posteriori que la madre estaba inconsolable, quizá conocedora de lo que un muy gallardo, gallardísimo, político había proclamado sobre las mujeres y la maternidad. Y ella no quiso ser menos.

De ahí que, cuando fueron saliendo de sus cubículos, los insurgentes seguidores del líder muerto, y sus mujeres, se aplicaron a fondo en consolar a la madre que, no se sabe a ciencia cierta, quizá fuese viuda y no tenía quién lo hiciese. Y hallaron lo que para unos y otras era la fórmula perfecta para consolar a una mujer: la vistiron con rasos, tisúes y terciopelos, naturalmente bordados con oro; joyas  de todo tipo -oros, platas, mirras, titanios, perlas, coltan, etc…- colgaban o se posaban en todo su físico visible, y en las muñecas, amén de las pulseras más vistosas, relojes rolex; tapados con las faldas, zapatos de 90.000 €. No le pusieron un sombrero ni tocado de los usuales, sino unas como coronas de oro. Cuando, para combatir el luto, decidían sacarla a pasear no acudían a inmigrantes pobres para que la acompañaran ni se valían de leyes de dependencias o similares, sino que la subían en un carromato, a ser posible con oros y terciopelos de los más caros y, cortando el tráfico, le daban el voltio por toda la ciudad.

Eso sí, aunque consolada, ella tenía que hacer ver que sentía mucha pena para que sus seguidores se motivasen y no cejaran en el empeño de expulsar al imperio, y como no le salían lágrimas naturales les pegaban unas, hechas con perlitas o algo parecido.

Los seguidores del líder muerto, emocionados en grado sumo, estresados como hincha en partido fente al árbitro, la miraban y se enamoraban, tan triste, tan consolada, tan elegante y adornada ella, de modo que le gritaban sin cesar “guapa, guapa, guapa”, y algunos, con la voz algo enronquecida le lanzaban coplas como flechas a la diana.

Hubo quien les tachó de machistas, pero habiendo consolado de modo tan perfecto a una mujer, ¿cómo se les podía acusar de tales? ¿Quizá porque la habían convertido en un objeto?

¡ABAJO LOS BORBONES!

Ya he contado aquí alguna vez que soy aficionado a la ópera. Uno de los grandes de tal arte fue -y sigue siendo- Verdi. Bien, pues este señor compuso una titulada IL TROVATORE (el trovador) que, mire Vd. por dónde, resulta que está basada en una obra teatral del mismo título, escrita por un chiclanero famosísimo en su tiempo, del que yo sólo tenía un vago recuerdo: Antonio García Gutiérrez: ¿quién lo recuerda hoy? Ya hablé de olvidados triunfadores también, en otra ocasión.

Trasteando el otro día con mi turboturbante, a propósito de óperas y similares placeres, encontré su biografía y conocí que había compuesto un himno titulado “¡Abajo los borbones!”. Seguí buscando por conocer el poema, pero entero no di con él, aunque se citaba en multitud de blogs, webs y demás.  Sólo en un artículo sobre los “cafés-teatros” del siglo XIX encontré una referencia en la que se incluyen el principio y el final. Lo transcribo a continuación y, si alguien logra encontrarlo entero, ruego que tenga a bien incuirlo como un comentario. Y si es con la música, miel sobre hojuelas. Supongo que no iré a la cárcel, ya que tantos hacen alusión y, que se sepa, no los han encerrado.

“Un himno con letra de Antonio García Gutiérrez (el celebrado autor de “El trovador”) y música del maestro Arrieta, titulado “¡Abajo los Borbones!”, era aclamado en los cafés-teatro, después de haber sido estrenado en la Zarzuela a finales del 68. Tras un extenso recitado en el que van refiriendo los diversos infortunios acaecidos a España a lo largo y ancho de su historia y, especialmente, bajo el dominio de las casas de Austria y de Borbón, da comienzo, en este modo, la parte cantada:

«¡Abajo los Borbones! exclama el pueblo entero,
hiriéndole en el pecho la afrenta y el rencor.
Repítelo el soldado y el duro marinero,
y todos cuantos sienten las iras del rubor.

Aquél que entre nosotros tuviere madre honrada,
esposa, hermana o hija, y estime su virtud,
que diga si no siente la indignación sagrada
con que la España toda rompió su esclavitud.

¡Abajo, abajo los Borbones, de nuestra patria mengua y horror!
Muestre la España a las naciones alta la frente, limpio el honor…


y al final, el poema cede en su impulso acusador para depositar sus esperanzas en el nuevo período que comienza:

En tanto, respiremos la brisa bienhechora
y el apacible ambiente de amor y libertad,
que pronto a nuestros ojos se mostrará la aurora
presagio venturoso de más risueña edad.

La paz con el trabajo, y el arte con la ciencia
serán desde hoy las armas que enciendan nuestra lid;
mas si de España atacan la santa independencia,
veréis cómo retoñan los vástagos del Cid.

El himno titulado “¡Abajo los Borbones!” fue estrenado en el Teatro de la Zarzuela, el 7 de dIciembre de 1868, formando parte de un espectáculo compuesto por “El alcalde de Zalamea”, unos poemas políticos alusivos a la obra de Calderón y a propósito, de Luis Eguiloz titulado “la convalecencia”. El himno de Garcia Gutiérrez “agradó mucho a la nutrida concurrencia y fue muv aplaudido”: Los Sucesos, nº. 669,9 de diciembre de 1868. El himno se publicó íntegramente en este mismo número, en su página 536.

Una pregunta de gran trascendencia me hago: ¿sería un buen himno para el 15 M?