Mis manos resucitan,
Siento un millón de centellas
Galopando por mis dedos en fuga
Rodeando tu sexo suave,
Tembloroso y despierto.
Contorno de tu boca, dibujas
Con tu lengua el cráter
Donde se asfixian las palabras,
Contorno de tu boca,
Me silencias, me enciendes,
Me desbordas…, te soñaré
Sí, te soñaré más tarde,
Cuando no me falte el tiempo
Ni me sobre la ropa,
Te soñaré más tarde,
Cuando todo tu ser generoso
Y recién nacido entre mis brazos
Me deje grabado en el vientre
Otras mil razones nuevas
Para morder tu carne,
Recitar tu nombre
Y saciar tu hambre… mi hambre,
Milenaria, paciente
Y salvaje.






Y yo.
Muchísimo.
Hola Manuel, sigues sacando del vientre tus sentimientos.
De verdad, es una maravilla.
Saludos.
Manuel, pero que arte tienes cuando se escribe desde las entrañas.
Un besito
Bellísimo poema, torneado por tus manos y tus versos…habitando esos contornos comunes…
Bss
Hola Manuel, me extrañò este precioso texto sin imagen, más, es solo una pequeña acompañante para lo que dibujan en mi mente tus palabras.
Abrazos imaginarios
precioso…