
Somos tan cruelmente civilizados
que nos estamos abandonando
sobre un reguero de sonrisas y besos.
Somos tan prudentes, tan considerados,
que no levantamos la voz,
ni rompemos los cristales,
ni corremos las cortinas.
Tú te miras por dentro,
yo grito en verso y, sospecho,
que una arriada de lágrimas va
descendiendo hacia el estómago dejándonos
el frío en los huesos.
Ahora caminamos descalzos,
casi ingrávidos, procurando no pisar
nuestros cadáveres, abrazados
y desnudos
sobre la paz del suelo.
Ha sido un homicidio límpio,
límpio y lento,
lento y respetuoso,
ceremonial,
sin sangre ni veneno.
-”Buenas noches, mi amor…”
-”Buenas noches, cariño…”
Cada uno en su esquina del Universo
y en medio un páramo
de sábanas, perfectamente arrugadas,
amortajando proyectos.
(No sé, puede que mañana grite o
me parta la cabeza contra el espejo)






Como siempre, genial. Con cada frase nos haces pensar y reflexionar sobre nuestra propia naturaleza, la humana que tan poco conocemos.
Un saludo.
Con lo que a mi me gusta perder la compostura, la educación, las formas.
Un abrazo.
Somos? Quienes Manuel?
Saludos
Fran: Encantado de recibirte en la Trinchera.
Antifaz: Sin dudas, cuando pierdo la compostura, aún a costa del consiguiente arrepentimiento, me siento mucho más libre y natural.
Verónika: Somos dos que se deshacen, por lo demás pensemos que sólo es poesía, y la poesía alivia.
Comfortablemente desolador.
Encantado de volverte a leer
Cuanta pantomima, cuanto control absurdo inunda nuestras cabezas y lo que es peor nuestros corazones, instintos aplacados en nombre del civismo y la civilizacion, instintos muertos, ai! que queda ya de nosotros, miserias, sonrisas medidas y mediaticas, aplausos sordos y miradas ciegas.
A ritmo lento y sin pausa.
La nieve, ni por asomo, es tan fría como esas sábanas.
Lo has bordado, Manuel.
Que bello es lo triste en la poesía.
Abrazos
No hay crimen perfecto. Todo se termina sabiendo, incluso lo que no hubiese querido haber conocido.
Abrazos.
Me ha producido mucha triteza.
Estoy triste, necesito alegrar mi existencia.
Tu escrito, como siempre, muy bueno.
Besos
Como siempre, genial, perfecto, como si quisieras guardar la compostura.
Un abrazo.
PD: por cierto, puedes entrar en mi página??, porque yo no…
Otro abrazo.
¡Manuel… Manuel…! Cúantas camas vacías- a pesar de los cuerpos-, cuántas lágrimas sin ser derramadas, cúanto llanto absorbido, cuánto cielo perdido, cuánta luz…
Al menos tenes el consuelo de cobijarte en la poesía… ay que triste tu verso!!
Te dejo un beso Manolo!
Las palabras…condenan aún más que el silencio, los asesinos siempre andan sueltos en la soledad compartida. Un biko grande Manuel.