Descansa en paz
8/Marzo/2008
Dentro de la amplia y escalofriante lista de maldades que puede llegar a cometer el ser humano, las que se inflingen a los niños son, sin lugar a dudas, las más abyectas y las que nos causan más dolor y asco.
Hoy Mariluz. Ayer, mañana y todos los días, miles y miles de niños en todo el mundo sufren y mueren por culpa de la mezquindad humana.
Por los que ya han muerto no podemos hacer nada más que tenerles presentes. Pero por los vivos y los que aún tienen que nacer, podemos hacer muchísimo más.
Espero que el dolor y el luto de estos días sirvan para que, una vez enjuagadas las lágrimas, dejemos de estar ciegos y abramos los ojos a cómo malviven y mueren cientos de millones de niños en el mundo. Hay mucho trabajo por hacer…
Mariluz, aunque yo tampoco te conocí, también te quería.
Descansa en paz.








