Hilario Barrero y un poema de Jane Kenyon

Hace mucho tiempo que leo a Hilario Barrero: sus poemas, sus diarios neoyorquinos, también algunas de sus traducciones poéticas. Nunca, sin embargo, habíamos podido coincidir, y eso que él viene mucho a Asturies y yo también. Estos días, finalmente, nos hemos conocido y ha sido un deslumbramiento: atractivo y elegante, inteligente y muy cordial, es un conversador con quien uno desearía poder conversar más. Habrá otras ocasiones. Si queréis más datos, en mis enlaces figura el de su página web. Queda el futuro.
Os regalo uno de los poemas de Jane Kenyon que Hilario acaba de traducir para Pre-Textos en el volumen “De otra manera”. Léase despacio, que tiene miga.

NO

La última oración había sido dicha
y era hora de alejarse
del ataúd, en sereno equilibrio sobre su andamiaje
plateado junto al agujero abierto
que olía como un campo recién gradado.

Y entonces oí un ruido que no parecía
humano. Era más bien como el viento
entre los árboles sin hojas, o como el ganado mugiendo
en un establo lejano. Me detuve,
con una mano sobre el techo del coche,

mientras el sonido subía de tono, y luego
adquiría coherencia verbal: “¡No, no me hagan
esto a mí! ¡No, no…!”. Y cada uno de nosotros
permaneció donde estaba, dudando entre
quedarnos o dejarla allí.

2 comentarios a “Hilario Barrero y un poema de Jane Kenyon”


  1. 1 HB 19/Ago/2008 a las 4:04 horas

    Amigo Piquero: Muchas gracias por el poema de Jane Kenyon que has seleccionado. Si, es un poema con miga y con corteza dura. No hace falta que diga que conocerte fue uno de los momentos mas hermosos de mi tiempo en Asturies. A ver si os animais y venis a dar una vuelta por estas tierras.
    Un abrazo cordial y un beso para Eva.
    hilario

  2. 2 MY 20/Ago/2008 a las 17:36 horas

    Y leo NO (el poema de la corteza dura)
    Y digo No.
    Hoy No quería acercarme al ataúd…ni después tampoco alejarme; sin embargo,acabo de llegar de Cáceres de despedirme de mi amiga July. Um Deitado musical, una despedida (presagiaba Miguel en su cuaderno)…”llegó el momento de cerrar la cuenta, coger los abrigos y marcharnos…sin rencor”…¡Me gustó tanto el poema de Aura…! quizás porque me llegó en el momento preciso. La realidad me supera.
    Estoy triste, pero estoy bien. El humor de July también era su mejor arma. Te dejo los versos finales de un mal poema que escribí cuando supe de lo irremediable hace un año y ocho meses:” Yo sigo aquí;
    jugando.
    Y no sé si me alegro”.
    Dices que queda el futuro JL. Espero y deseo que en tu descenso atravesando la ruta plateada hagas parada y fonda por aquí. Hablamos. Un beso.
    Palabras muy privadas que te digo muy públicamente. MY

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